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Un persona retira dinero en un cajero automático de Caracas, Venezuela, el 3 de febrero de 2016

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El gobierno venezolano descartó este martes flexibilizar el control de cambio vigente desde 2013, al que economistas atribuyen la alta inflación reinante(180,9% en 2015) y una escasez de dos tercios de los productos básicos.

Durante una comparecencia ante el Parlamento -de mayoría opositora- el vicepresidente Aristóbulo Istúriz estimó inconveniente una unificación de las dos tasas existentes, una fórmula que analistas sugieren para facilitar el acceso a las escasas divisas por parte de un sector productivo que trabaja a media máquina.

"Muchos economistas plantean que la salida es la unificación cambiaria y teóricamente podría ser (...), pero hay que ver las circunstancias en que estamos. No acogemos la unificación cambiaria en este momento", dijo el vicepresidente.

En Venezuela rigen dos tipos de cambio: uno subsidiado de diez bolívares por dólar reservado para la importación de alimentos y medicinas; y otro para los demás rubros económicos, que arrancó hace una semana en 206,92 bolívares y este martes se ubicaba en 225,23 por dólar.

En febrero pasado, el presidente socialista Nicolás Maduro eliminó una tercera tasa, al anunciar una devaluación del bolívar de 37%.

"En un momento en que hay déficit de comida necesitamos proteger un dólar (bajo) para (importación de) comida y medicamentos. Por eso mantenemos una tasa flotante, vamos a ver a dónde llega", afirmó Istúriz, refiriéndose al tipo al que se accede mediante subasta y donde se prevé que empresas públicas y privadas pueden ofertar divisas.

Venezuela está aquejada por una sequía de dólares a raíz de la caída de los precios del petróleo, generador de 96% de las divisas en este país altamente dependiente de las importaciones.

Durante una sesión en la que defendió el pedido a la Asamblea para que prorrogue un decreto de emergencia dictado por Maduro hace dos meses, el vicepresidente negó que el control cambiario sea el culpable del alto costo de vida.

Según Istúriz, el 70% de la inflación lo genera un dólar paralelo que se cotiza 121 veces más caro que la menor tasa oficial, y que sería punto de referencia para ajustar los precios de muchos productos.

"El dólar negro es el instrumento que están utilizando para tumbar a Nicolás Maduro", sostuvo.

Pero el diputado y economista opositor José Guerra lo contradijo, señalando que "la conspiración contra el bolívar la dirige el Banco Central", al emitir dinero inorgánico para financiar el déficit fiscal de casi 20 puntos del PIB, y que permite transar el dólar paralelo.

"Cada vez que hay control de cambio, necesariamente emerge un mercado paralelo", aseguró Guerra, indicando que esta tasa representa 10% de las transacciones, por lo que mal podría explicar 70% de la inflación.

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AFP