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Guerrilleros de las FARC juegan al fútbol en el campamento El Diamante mientras esperan la firma del acuerdo de paz con el gobierno para acabar con 52 años de guerra, el 25 de septiembre de 2016

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"Abandonamos las armas, pero la lucha y los proyectos políticos continúan", dijo a la AFP "Jhonatan', uno de los guerrilleros de las FARC concentrados en un campamento en el sur de Colombia para celebrar la histórica firma del acuerdo de paz con el gobierno.

Desde El Diamante, un remoto paraje de las sabanas del Yarí donde el viernes la guerrilla ratificó el acuerdo de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos, este insurgente de 33 años aseguró que los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas) quieren construir un país en paz.

"Sí queremos la paz y construir una Colombia en que no nos roben lo poquito que producimos", explicó este hombre, miembro desde 2001 de la guerrilla más antigua de América Latina.

Jhonatan fue uno de los cientos de guerrilleros que vio la firma de los acuerdos entre Santos y Rodrigo Londoño (Timochenko), el jefe máximo de la insurgencia, en Cartagena, en pantallas gigantes colocadas en una enorme tarima en el mismo lugar donde se celebró hasta el viernes pasado la Décima Conferencia Nacional Guerrillera, la última de las FARC como grupo armado.

Los asistentes aplaudieron el discurso de su líder y se emocionaron cuando plasmó su rúbrica en el tratado de paz. Al igual que su comandante mientras leía su declaración, se asustaron cuando la transmisión del evento enfocó a unos aviones de guerra que sobrevolaron los cielos de Cartagena y que "saludaban a la paz", según explicó posteriormente Santos.

Alrededor de mil personas asistieron a la transmisión, que fue acompañada de un concierto, en el que participaron bandas locales como La Severa Matacera, Totó la Momposina y Los rebeldes del sur, una agrupación de insurgentes cuyas letras se destacan por su contenido revolucionario.

"En mi repertorio siempre se ha hablado de la paz, se habla del amor (...) Hay que trabajar mucho por la paz, la paz no se puede adquirir a través de la política sino de la participación de los ciudadanos", dijo a AFP Totó La Momposina, referente del folclor colombiano.

Tras la firma del acuerdo de paz, las FARC, que se convertirán en un movimiento político, presentaron un video en el que repasan su historia y los fallidos procesos para poner fin al conflicto.

Después, medio centenar de guerrilleros y guerrilleras, vestidos con ponchos blancos, boinas y su uniforme de guerra, subieron a la tarima, entonaron el himno de su organización y se despidieron cantando el "Himno a la alegría".

"Compatriotas, ganamos la paz (...) Por fin tenemos una segunda oportunidad sobre la tierra", declaró el jefe rebelde Carlos Antonio Lozada.

- "La lucha no fue en vano" -

Al evento de celebración de la paz también asistieron varias familias separadas por la guerra, que se habían reunido después de muchos años aprovechando la conferencia de las FARC, que se celebró del sábado 17 al viernes 23.

Para ello, los familiares de los guerrilleros tuvieron que viajar varias horas en motos y camiones viejos por la trocha que conduce al campamento, soportando altas temperaturas y una humedad agobiante, para reencontrarse con sus seres queridos que optaron por la lucha armada.

"Hace diez años no lo veía. Él se fue con 13 años, se lo llevaron. Lo busqué por cielo y tierra hasta que la semana pasada lo vi por televisión en la conferencia y me vine en moto durante seis horas", contó Miriam Vanegas, a quien se le dificultaba contener las lágrimas mientras narraba la historia del reencuentro".

Vestida con un traje negro con flores azules y rosadas, Vanegas llegó el viernes a El Diamante. Con una foto de su hijo cuando tenía diez años en la mano preguntó a todo aquel que se le cruzó en el camino por Pablo Esteban.

Una guerrillera lo reconoció y la llevó hasta el campamento donde estaba el joven.

"No sabe la alegría que tengo. Lo abracé y lloré", afirmó con una voz temblorosa.

El acuerdo de paz, que para entrar en vigencia deberá ser aprobado el domingo en un plebiscito por los colombianos, prevé que los miembros de las FARC se concentren en zonas vigiladas por Naciones Unidas, organismo al que entregarán progresivamente sus armas.

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AFP