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La precandidata presidencial demócrata Hillary Clinton hace campaña en Alexandria (Virginia, EEUU) el 23 de octubre de 2015

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La precandidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, esfumó en los últimos diez días varios meses de dudas acerca de su capacidad y fuerza para superar dificultades, en una secuencia mediática triunfante que tranquilizó a sus partidarios.

"Guau, menuda semana ¿no?", dijo la candidata sonriente el viernes, aclamada en una reunión de mujeres demócratas en Washington. Y es que los trofeos se acumulan, dando la impresión de que Hillary ha conseguido detener el pánico que se adueñaba de su campaña.

"Se han dicho muchas cosas sobre mí. ¡Pero nunca que soy alguien que abandona!", declaró Hillary Clinton, que el lunes celebra su 68 cumpleaños. "No soy candidata para un tercer mandato de Barack Obama, ni un tercer mandato de Bill Clinton. ¡Soy candidata para mi primer mandato!", expresó.

El 13 de octubre, Hillary, que parecía oxidada siete años después de su primera campaña, ofreció una presentación impecable en el primer debate demócrata de las primarias ante 15 millones de telespectadores. Dos días más tarde, el 15 de octubre, su campaña confirmó un incremento récord de la recaudación de fondos del trimestre precedente y el día 21, su potencial rival, Joe Biden, actual vicepresidente, renunció a competir por la candidatura demócrata.

El jueves 22, la exsecretaria de Estado hizo una comparecencia sin un solo error durante una larga audiencia en el Congreso, sin ceder ante los republicanos, que la acusan de negligencia en los ataques perpetrados en 2012 contra la misión diplomática de Estados Unidos en Bengasi (Libia).

Y eso sin contar la retirada de la carrera electoral de dos candidatos demócratas más o menos simbólicos, y el apoyo oficializado el viernes de una gran federación sindical de funcionarios (AFSCME).

Cuando Hillary Clinton confirmó en abril su candidatura era la archifavorita en el campo demócrata para suceder a Obama: más del 60% de los integrantes de su partido estaba a su favor. Pero una vez que se embarcó en el furor de la campaña, perdió terreno, fragilizada por la denuncia sobre el uso de un sistema privado de correo electrónico mientras fue secretaria de Estado, a pesar de las consignas oficiales.

Hillary cayó en septiembre al 40% de las adhesiones demócratas y su rival en la liza partidaria, Bernie Sanders, de 74 años, un senador independiente que se autodefine como "socialista democrático", ganó terreno.

Para la campaña demócrata se augura un otoño crucial, comparable con lo ocurrido en las primarias de 2008, cuando el joven senador Barack Obama terminó por eclipsar a la que parecía una aplastante Clinton.

- "Dispuesta a luchar" -

La muchedumbre ovacionó a Hillary Clinton cuando su amigo y gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, la presentó en un evento en este estado diciendo: "¡No están mal esas 11 horas de audición!"

Su equipo de campaña presionó el viernes a los medios de comunicación para resaltar su faceta de "luchadora", ya que para sus allegados las pruebas de los últimos días han permitido recordar a los estadounidenses las cualidades fundamentales de Hillary Clinton: una mujer de Estado sólida, luchadora y experimentada.

"Los republicanos y otros han querido ponerla a prueba, pero Hillary Clinton esta dispuesta a luchar", dijo en Alexandria su portavoz Brian Fallon, quien agregó que la candidata está ahora más libre para hablar sobre cuestiones de fondo, en vez de estar a la defensiva. Los derechos de las mujeres son uno de los temas de los que hablará las próximas semanas.

En Alexandria, donde era esperada para una pequeña reunión en la plaza del ayuntamiento, sus partidarios se mostraron felices de verla. "¡Hillary ha estado formidable!", exclamó Wilma Lovelace, una jubilada.

"Es la jefa", dijo Mary Shine, también jubilada, orgullosa de lo ocurrido en la audiencia en el Congreso el jueves. Los republicanos "le ofrecieron horas para demostrar que ella es capaz de ser comandante en jefe", agregó.

"Conozco a los Clinton, nunca he visto gente más sólida, no abandonan nunca", estimó por su parte el arquitecto Charles Lehner, de 55 años.

Las campañas presidenciales están llenas de imprevistos, a más de un año de las elecciones de noviembre de 2016. Sería imprudente concluir que Clinton tiene las primarias en el bolsillo, pero el camino de la investidura está más despejado que en ningún otro momento desde el verano, en lo que se ha convertido en una disputa entre ella y Bernie Sanders. Su curva en los sondeos ya ha comenzado a recuperarse y debería continuar con esta tendencia tras la renuncia esta semana de Joe Biden.

AFP