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François Hollande, con semblante grave, durante su comparecencia pública de este sábado 14 de noviembre en París

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El presidente francés, François Hollande, atribuyó este sábado al grupo yihadista Estado Islámico (EI) los atentados que el viernes dejaron al menos 128 muertos y 250 heridos en París, los cuales calificó de "acto de guerra".

"Lo que ocurrió ayer es un acto de guerra (...) cometido por Daesh (acrónimo árabe del EI), organizado desde el exterior y con complicidades internas que establecerá la investigación", declaró Hollande durante una comparecencia en el palacio del Elíseo.

Poco después, el EI reivindicó los atentados en un comunicado difundido este sábado en Internet. "Ocho hermanos con cinturones explosivos y rifles de asalto" llevaron a cabo "un ataque bendito (...) contra la Francia Cruzada", explicó el comunicado.

El mandatario denunció un "acto de barbarie absoluta", tras reunirse con los principales ministros de su Gobierno. "Francia será implacable", aseguró Hollande, que indicó que "se toman todas las medidas para garantizar la seguridad de los ciudadanos en el marco del estado de emergencia" decretado durante la noche.

"Las fuerzas de seguridad interior y el Ejército están movilizados al más alto nivel de sus posibilidades(...) Todos los dispositivos de seguridad han sido reforzados", afirmó.

"Las familias están tristes y angustiadas. El país está triste", dijo el jefe del Estado, antes de anunciar su decisión de instaurar tres días de luto nacional, aunque no precisó a partir de cuándo.

Hollande también anunció que comparecerá el lunes ante el Parlamento francés, reunido en el Congreso de Versalles, cerca de París, "para unir a la nación en este trance". Ese procedimiento es extraordinario en Francia.

"Lo que defendemos es nuestra patria, pero también mucho más, son los valores de humanidad, y Francia sabrá tomar sus responsabilidades", declaró el presidente, que pidió "unidad" y "sangre fría" a los franceses.

AFP