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El presidente francés, François Hollande, en una rueda de prensa en Pekín el 3 de noviembre de 2015

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El presidente francés, François Hollande, pidió este martes a China que convenza a los países que se muestran reticentes a comprometerse en favor del clima, a pocas semanas de que se abra la conferencia de París.

"Espero que China pueda, a partir de la declaración publicada ayer (lunes) hacer, igual que nosotros, un trabajo de diálogo, de convicción ante ciertos países que son determinantes para que se pueda llegar a un acuerdo" en la COP21, aseguró el jefe de Estado francés, François Hollande, en una conferencia de prensa en Pekín.

Hollande realiza una visita oficial a China -uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del planeta- a menos de un mes de la COP21, que se inicia el 30 de noviembre en la capital francesa.

Según el presidente francés, le corresponde a China convencer a los países reticentes, en particular India, cuarto mayor contaminador del mundo, que rehúsa supeditar su crecimiento económico a la lucha en favor del medio ambiente.

"China tiene una gran influencia sobre los países emergentes y los países en desarrollo (...) El hecho de que pueda asumir sus responsabilidades es una forma de convencer a los países que hoy dudan, y lo comprendo, en implicarse en la conferencia de París", declaró Hollande.

China y Francia acordaron el lunes llegar a un acuerdo vinculante en la conferencia de París sobre el clima, que incluiría una cláusula de revisión cada cinco años de los compromisos adoptados por los Estados. Ello supone un claro cambio en la posición de China.

Según Hollande, el éxito de esta conferencia del clima es "posible pero no seguro". "Hay todavía algunos puntos pendientes (...) Sí, el fracaso es siempre posible, pero tengo confianza", añadió Hollande, entrevistado esta vez por la radio francesa Europe1, desde Pekín.

El entorno del presidente francés asegura que las mayores incertidumbres giran en torno a la cláusula de revisión propuesta por París. "Estados Unidos no ha decidido aún sobre esta cláusula", dijo una fuente de este entorno. Entre los puntos en suspenso a los que aludió, Hollande citó el asunto de los fondos prometidos desde 2009 por los países del Norte para financiar las políticas climáticas de los países del Sur. Deben sumar 100.000 millones de dólares (EUR 90.000 millones) por año a partir de 2020. Hasta ahora, unos 65.000 millones están asegurados, y hay promesas de otros 20.000 millones, indicó Hollande. "No hemos llegado aún a los 100.000 millones", admitió.

- Modelo insostenible -

Previamente el primer ministro chino, Li Keqiang, había confirmado, junto al presidente francés, que constituía "un deber para China" tener un desarrollo económico más duradero y cuidadoso con el medio ambiente.

"El desarrollo +verde+ es una etapa inevitable para China si el país quiere promover una reestructuración de su economía", ahora en plena ralentización, declaró Li, en el discurso de clausura en una cumbre franco-china titulada 'Economía y Clima'.

"También se trata de un deber y de una contribución de China ante el resto de la humanidad, en tanto que gran país del mundo", aseguró el primer ministro.

El gigante asiático intenta reequilibrar su modelo de crecimiento, hasta ahora impulsado por la industria pesada, el sector inmobiliario y las infraestructuras, todos ellos sectores que consumen grandes cantidades de energía. Este modelo "se ha vuelto insostenible" según Li Keqiang. A partir de ahora, el país desea estimular el consumo interno, el sector de servicios y favorecer un industria de mayor calidad.

Según Hollande, la responsabilidad internacional de China en el tema climático "coincide" con su estrategia nacional. Comprometerse en favor del clima "va en interés de China", alegó el presidente francés.

AFP