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El presidente francés, Emmanuel Macron, pronuncia un discurso tras la misa en honor al cura asesinado Jacques Hamel, en el exterior de la iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, en el norte de Francia, el 26 de julio de 2017

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El cura Jacques Hamel, degollado hace un año por dos yihadistas, se ha erigido en un símbolo del rechazo al terrorismo en Francia, donde este miércoles se le ha rendido homenaje.

"El rostro de Jacques Hamel se ha convertido en el rostro del rechazo a la cultura de la muerte y al terrorismo arrogante", declaró Macron en un discurso pronunciado frente a la pequeña iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray donde fue asesinado en plena misa este cura octogenario.

"Al pie de su altar, los dos terroristas pensaron probablemente que levantarían entre los católicos de Francia una sed de venganza y de represalia, pero fracasaron", afirmó el jefe de Estado, que dio las gracias a los habitantes de esta pequeña localidad del norte de Francia por haber dado "ejemplo" convirtiéndose en "artífices de la paz".

Este asesinato conmocionó a todo el país, pero impulsó también varias iniciativas para reforzar el diálogo entre cristianos y musulmanes.

Macron afirmó que la República "no tiene que combatir a una religión". Pero, apuntó, "cada religión (...) debe llevar a cabo su propio combate para que el odio (...) nunca triunfe".

Las conmemoraciones comenzaron con un minuto de silencio a las 07h00 GMT, 09h00 locales, la hora exacta en la que este cura de 85 años comenzó a celebrar su misa frente a cinco personas, antes de ser apuñalado y posteriormente degollado.

"Hoy, recordamos a un cura que sigue velando por nosotros", declaró al inicio de la ceremonia Dominique Lebrun, arzobispo de Ruán, una ciudad cercana a Saint-Etienne-du-Rouvray.

"No, el odio no ha triunfado y no triunfará", proclamó.

Este ataque se produjo menos de dos semanas después de un atentado en Niza, en la Riviera Francesa, en el que murieron 86 personas.

Los asesinos del padre Hamel, dos jóvenes de 19 años que declararon su lealtad al grupo yihadista Estado Islámico (EI), fueron abatidos por la policía al salir de la iglesia con cuchillos y cinturones de explosivos que resultaron ser falsos.

Además de Emmanuel Macron, el primer ministro francés, Edouard Philippe, y el ministro del Interior, Gérard Collomb, participaron en la ceremonia, a la que asistieron también representantes de la comunidad musulmana.

"La herida fue muy profunda y aún está abierta", dijo a la AFP el cura de la parroquia, Auguste Moanda-Phuati.

"Este atentado fue probablemente cometido para enfrentar a las religiones, pero no lo lograron", agregó este cura que trabajó con el padre Hamel.

Después de la misa se inaugurará un "monumento republicano a favor de la paz, la fraternidad y la memoria" cerca de la iglesia donde murió Hamel, un cura descrito por quienes lo conocieron como un hombre "sencillo" y "discreto".

Por la noche tendrá lugar una ceremonia en Bonsecours, la comuna vecina donde fue enterrado el sacerdote, que podría ser beatificado próximamente después de que el papa Francisco aceptara excepcionalmente acortar el plazo para la apertura de este proceso que normalmente se inicia cinco años después del deceso.

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AFP