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HRW denuncia controles de identidad "abusivos y racistas" en Francia

Unas esposas e insignias en el suelo ante la Prefectura de policía de París el 17 de junio de 2020, durante una protesta en reacción a unos anuncios del ministerio del Interior tras las manifestaciones contra el racismo y la violencia policial afp_tickers
Este contenido fue publicado el 18 junio 2020 - 08:44
(AFP)

La policía francesa lleva a cabo controles de identidad "abusivos y racistas" de hombres negros y árabes que abren una brecha profunda entre las comunidades y las fuerzas de seguridad, acusó el jueves Human Rights Watch (HRW) en un informe.

"Hay amplias pruebas de que los controles de identidad en Francia abren una brecha profunda y aguda entre las comunidades y la policía, mientras que no hacen prácticamente nada para disuadir o detectar la delincuencia", dijo la directora de HRW en Francia, Benedicte Jeannerod.

HRW trabajó en este informe durante un año con un centenar de jóvenes negros y árabes en varias ciudades francesas y documenta "controles policiales sin fundamento dirigidos a las minorías, incluidos niños de tan sólo diez años, adolescentes y adultos".

Según la ONG de derechos humanos, estos controles suelen incluir "cacheos intrusivos y humillantes y registros de las pertenencias personales".

El documento de 44 páginas incluye el relato de Koffi, de 12 años de edad, quien dice que su clase fue sometida a un control de identidad frente a su escuela en Bobigny, un barrio desfavorecido del noreste de París, cuando salían en una excursión al museo del Louvre.

Dijo que tres policías registraron sus bolsas. "Pusieron sus manos en mis bolsillos. Me abrieron las piernas y me tocaron los genitales", contó el menor.

Este informe fue publicado tras semanas de aireadas manifestaciones en Francia para pedir justicia por la muerte de Adama Traoré, un hombre negro que falleció mientras se encontraba bajo custodia policial en 2016.

Fue la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco en Mineápolis en mayo de este año la que reavivó las protestas en Francia.

El presidente francés Emmanuel Macron reconoció en un discurso el pasado domingo que Francia tenía que luchar contra el hecho de que "el nombre, la dirección, el color de la piel" puede afectar a las oportunidades de una persona.

Pero defendió a la policía, diciendo que "merecen el apoyo público y el reconocimiento de la nación por su trabajo".

No existen estadísticas oficiales sobre los perfiles raciales de las personas detenidas por la policía, ya que una ley francesa de 1978 prohíbe la recopilación de datos sobre la raza, la etnia o las opiniones políticas o religiosas de una persona.

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