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Un manifestante saluda el 28 de mayo de 2018 a uno de sus compañeros en una ruta de Rio de Janeiro durante un paro de ese sector en protesta por el alto costo del combustible.

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El paro camionero de mayo y el Mundial de fútbol tendrán a Brasil casi dos meses a media marcha, en tanto la perspectiva de mejora económica se aleja, a cuatro meses de unas elecciones plagadas de incertidumbre.

Con la huelga de camioneros, Brasil tuvo "una pérdida total e irrecuperable" de 40.000 millones de reales (USD 10.740 millones), dijo a la AFP Gilberto Luiz do Amaral, presidente del Instituto Brasileño de Planificación y Tributación (IBPT, privado).

Según esa entidad, el gobierno dejó de recaudar 5.800 millones de reales a causa de ese movimiento, que paralizó durante más de una semana a la mayor economía latinoamericana.

El gobierno estimó el impacto en un 0,2% del PIB, considerando solo la baja en la producción.

Brasil salió en 2017 de la peor recesión de su historia, con un crecimiento de 1%.

El gobierno y el mercado preveían una expansión de un 3% este año, pero en los últimos meses esas expectativas no pararon de degradarse y ahora los economistas más optimistas proyectan un incremento del PIB de 2%.

El paro camionero ocasionó "una reducción de la oferta, con la consiguiente alza de precios" y podría repercutir en las exportaciones, aunque está por verse si los efectos serán de corto o largo plazo, dijo Fernando de Holanda Barbosa Filho, de la Fundación Getulio Vargas (FGV).

- Desánimo -

El efecto de la Copa Mundial de Rusia en la productividad ya había sido incorporado por las empresas y las administraciones, que los días con partidos de la Seleçao darán horas libres a sus empleados, a ser compensadas ulteriormente.

Aunque el comercio relacionado con el Mundial tampoco suele dejar una huella importante, en esta ocasión las expectativas son magras. Según el diario Valor, solo 28% de las empresas creen que aumentarán la facturación durante el torneo y 23% prevé una baja en ese período.

Los brasileños, saturados por la crisis y las denuncias de corrupción, no han mostrado mayor entusiasmo por las aventuras de Neymar y sus colegas. Según una encuesta Datafolha, el número de personas que se dicen desinteresadas por el Mundial aumentó de 42% en enero a 53% en mayo.

A ese desánimo hay que sumarle "la angustia de la elección", dijo Barbosa.

No se sabe "quiénes serán los candidatos, sus chances ni cómo enfrentarán el problema fiscal", agregó. En todo caso, ninguno de los favoritos se muestra comprometido con las medidas de ajuste que reclama el mercado.

Al cierre de los mercados este jueves, el dólar se volvió a disparar a 3,8110, frente a 3,7150 la víspera. La desvalorización de la moneda brasileña (-2,52%) sorprendió, tras varios días bajo control gracias a intervenciones del Banco Central luego de rozar los 4 reales. Desde inicios del año, el real perdió casi un 15% frente al dólar.

Mauro Rochlin, profesor de la FGV, advirtió que si no se ataja la situación fiscal, "existe la posibilidad de un default" o de una "hiperinflación".

El gobierno de Michel Temer recortó gastos para tratar de cubrir esos déficits, pero la reforma de las jubilaciones, la más importante, fue aplazada a causa de las resistencias que generaba en su propia mayoría.

La deuda pública bruta brasileña aumentó de 52% del PIB a fines de 2014 a 75,9% en abril de este año. Según el FMI, si nada se hace para cambiar esa trayectoria, podría llegar al 100% a mediados de la próxima década.

El gobierno, criticado por las concesiones hechas a los camioneros, deberá gestionar en situación de debilidad los meses que le quedan hasta el fin del mandato, el 1º de enero.

La cota de popularidad del mandatario es de apenas un 3%, de acuerdo con otro sondeo Datafolha.

Temer "es un presidente débil e incapacitado", que sufre una "enorme presión de la sociedad para reducir los precios" de los combustibles, afectados además por la desvalorización del real, dijo Barbosa.

"La transición para 2019 es extremadamente preocupante, pues el nuevo gobierno no tendrá apoyo popular ni político para realizar las reformas profundas que el país necesita", valoró Do Amaral quien, pese a todo, mostró optimismo: "la economía brasileña mantendrá su ritmo de recuperación".

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AFP