Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, da un discurso en la sinagoga de Budapest, el 19 de julio de 2017, durante una visita del primer ministro israelí

(afp_tickers)

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, volvió a criticar este jueves el plan de acogida de refugiados adoptado por la Unión Europea, asegurando que obligar a su país a participar en él raya en la "violencia".

La víspera, el Tribunal de Justicia de la UE, la máxima instancia judicial de la Unión, había rechazado la demanda de anulación del plan de acogida presentada por Hungría y Eslovaquia.

En 2015, más de un millón de migrantes, en gran parte sirios que huían de la guerra en su país, llegaron por mar a Grecia e Italia en la mayor crisis migratoria en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial.

Para afrontar esa importante llegada de migrantes, los 28 aprobaron en septiembre de ese año dos decisiones para repartirse en base a cuotas hasta 160.000 solicitantes de asilo llegados a ambos países mediterráneos, en el plazo de dos años.

El martes, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker había reprendido a Hungría por pedir más dinero para aumentar la seguridad en sus fronteras mientras se negaba a participar en el reparto obligatorio de refugiados.

"La solidaridad no es un plato a la carta", escribió entonces en una carta enviada a Orban.

El líder húngaro, que previamente había calificado la inmigración de "caballo de Troya del terrorismo", dijo haberse quedado "estupefacto y perplejo" ante las declaraciones de Juncker.

"La interpretación del principio de solidaridad descrito en su carta es esencialmente la transformación de Hungría en un país de inmigrantes contra la voluntad del pueblo húngaro", contestó Orban en un carta dirigida a Juncker publicada este jueves en la página web del Gobierno.

"En mi opinión, eso no es solidaridad, es violencia", añadió.

Al contrario de otros países europeos, Hungría no tiene un "pasado colonial", recordó Orban. "Esos grandes Estados miembros se han convertido en países de inmigrantes, debido a las obligaciones causadas por su legado colonial", aseguró.

"Por su parte, Hungría no quiere convertirse en un país de inmigrantes y no puede aceptar que se le obligue a cambiar eso", afirmó.

Más de 400.000 personas cruzaron Hungría durante la crisis migratoria de 2015, rumbo a los países del oeste y el norte de Europa.

En respuesta, Budapest levantó vallas en sus fronteras con Serbia y Croacia, y reclutó a 3.000 agentes de policía para controlar sus accesos por el sur, suscitando críticas de Bruselas.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP