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Imagen de la NOAA, la agencia atmosférica estadounidense, tomada por el satélite GOES East que muestra el 2 de octubre de 2015 al huracán Joaquín

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La Guardia Costera estadounidense buscaba a un carguero desaparecido con 33 tripulantes a bordo que quedó atrapado en medio del poderoso huracán Joaquín, que este viernes siguió castigando con fuerza a las islas Bahamas.

Todo contacto con el carguero El Faro se perdió desde el jueves, anunció la Guardia Costera, en momentos en los que las autoridades de Bahamas daban cuenta de casas destruidas, inundaciones y cientos de personas sin electricidad en las islas centrales del archipiélago, aunque sin reportar víctimas.

A las 00H00 GMT, Joaquín se desplazaba hacia el noreste a una velocidad de 11 km/h y seguirá avanzando en esta dirección el fin de semana, según el último balance del Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés)

Joaquín se debilitó ligeramente de categoría 4 a 3 en la escala Saffir-Simpson de máximo 5, con potentes vientos de 205 km por hora, y las condiciones meteorológicas características de los huracanas no deberían alcanzar las costas, según el NHC.

La Guardia Costera estadounidense indicó en un tuit que "continúan sus búsquedas" para encontrar el carguero El Faro, con 33 tripulantes a bordo.

El carguero envió un último mensaje satelital la mañana del jueves cuando se encontraba cerca de Crooked Island, Bahamas, alertando que había perdido propulsión y que hacía agua, una situación que fue controlada en ese momento, según la Guardia Costera.

Esfuerzos para restablecer comunicaciones con el barco han sido infructuosos, agregó la entidad, que envío dos aviones para tratar de localizar al buque de 224 metros de eslora y bandera estadounidense que realizaba la ruta entre Florida (sureste de EEUU) y Puerto Rico.

"Existe un número de posibles razones para que hayan perdido las comunicaciones, entre ellas el creciente poder del huracán Joaquín", dijo en un comunicado el presidente de la empresa dueña de El Faro, Tim Nolan.

En Bahamas, sobre todo en las islas de la zona central Long Island, Cat Island y Rum Key, Joaquín dejó enormes daños e importantes inundaciones y a la población sin electricidad ni teléfono.

"Es mucha agua. Creo que tenemos 1,3 metros de agua en este momento", dijo una residente de Rum Key a una radio local. "Necesitamos ayuda", señaló.

Las escuelas, los negocios y las oficinas del gobierno se mantenían cerradas. Muchos vuelos fueron cancelados y cruceros desviados.

- Alivio en EEUU -

El desplazamiento de Joaquín a mayor velocidad hacia el norte, con una trayectoria prevista que lo alejará de la costa este de Estados Unidos, trajo alivio a residentes y autoridades en varios estados del país, que ya han soportado copiosas lluvias de otros frentes climáticos.

Por el contrario, los modelos lo mostraban ahora acercándose el domingo a las islas Bermudas, que emitieron una advertencia para que la población comenzara a prepararse.

Joaquín también lanzó lluvias sobre Cuba, donde Defensa Civil pidió tomar las precauciones necesarias.

"Las bandas externas de la circulación de este huracán producen numerosas lluvias y algunas tormentas eléctricas desde Camagüey hasta Guantánamo, las que han sido fuertes e intensas en algunas localidades", dijo un parte emitido por el Instituto de Meteorología.

El ciclón podía afectar también a Haití, República Dominicana y Turcos y Caicos, antes de adentrarse en mar abierto hacia el norte.

Aunque la costa este de Estados Unidos respiraba con mayor tranquilidad este viernes, Joaquín podría generar al menos lluvias y fuerte oleaje, advirtió el NHC.

Desde Georgia en el sureste hasta Nueva York en el noreste, las autoridades activaron las alertas.

La costa noroeste de Estados Unidos tiene el recuerdo vivo del huracán Sandy, que en 2012 dejó alrededor de 200 muertos y extensos daños en varios estados.

Joaquín es la décima tormenta de la temporada de huracanes del Atlántico, que finaliza en noviembre.

Hasta ahora dos tormentas han alcanzado la categoría de huracán, pero el meteoro más destructivo fue la tormenta tropical Erika, que dejó 30 muertos en la pequeña isla caribeña de Dominica.

AFP