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Hasan Yusef, víctima del presunto ataque con gas tóxico en Jan Sheijun, recibe tratamiento médico el 6 de abril de 2017 en un hospital de la cercana ciudad de Idlib

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La provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, golpeada el martes por un presunto ataque químico mortífero, es una de las últimas regiones que se le resisten al régimen del presidente Bashar al Asad, tras seis años de guerra.

- Idlib en la guerra -

La provincia de Idlib tiene una importancia estratégica, al estar ubicada cerca de la frontera con Turquía, país favorable a la rebelión, y de la provincia costera de Lataquia, feudo del régimen y cuna de la familia del presidente Asad.

Cerca de la carretera que une Alepo y Damasco, la ciudad de Idlib cuenta actualmente con unos 200.000 habitantes.

Antes de la guerra, la mayoría de los habitantes de la provincia trabajaba en la agricultura, sobre todo en el cultivo de algodón y cereales.

En marzo de 2015, el Ejército de la Conquista (Jaish al Fatah), una coalición compuesta por grupos rebeldes islamistas como Ahrar al Sham, y yihadistas como el Frente al Nosra (rebautizado desde entonces como Fateh al Sham), se apodera de la ciudad de Idlib, de población mayoritariamente sunita.

Su captura es un duro golpe para el régimen porque se trata de la segunda capital provincial que se le resiste, después de Raqa, convertida en el feudo del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Idlib y su provincia serán el objeto repetido de mortales ataques aéreos de la aviación siria y su aliado ruso, implicado en el conflicto desde septiembre de 2015.

Es en esta provincia donde fueron transferidos miles de rebeldes y sus familias, evacuados por la fuerza de otros bastiones insurgentes, especialmente de la provincia de Damasco.

- 'Ataques químicos' -

Antes del ataque del martes contra Jan Sheijun (86 muertos, incluidos 30 niños), la provincia fue víctima de otros "ataques químicos".

En octubre de 2016, el Consejo de Seguridad de la ONU recibió un informe confidencial que concluía que el ejército sirio había llevado a cabo un ataque con armas químicas, probablemente cloro, en Qmenas, una ciudad de la provincia, en marzo de 2015.

En un informe precedente, la comisión de investigación concluyó que unos helicópteros militares expandieron gas de cloro sobre al menos dos localidades, en Talmenes, el 21 de abril de 2014, y en Sarmin, el 16 de marzo de 2015.

- Fua y Kafraya, localidades prorrégimen -

Las localidades chiitas de Fua y Kafraya están controladas por el régimen, pero asediadas por los rebeldes islamistas.

En virtud de un acuerdo alcanzado en 2015, su destino siempre ha estado ligado al de Zabadani y Madaya, dos ciudades sitiadas por el régimen en la provincia de Damasco. Cualquier ayuda que llegue a las localidades leales debe ser igualmente entregada a las dos ciudades rebeldes.

Un nuevo acuerdo se cerró a finales de marzo para la evacuación de estos cuatro pueblos, pero su aplicación se propuso 'sine die'.

- 'Guerra' dentro de la rebelión -

La provincia de Idlib fue a finales de enero de 2017 el escenario de sangrientos combates entre Fateh al Sham (ex filial siria de Al Qaida) y grupos rebeldes que hasta entonces eran sus aliados.

La rebelión se divide entonces en dos: grupos insurgentes que rechazan el proceso de paz se fusionan con Fateh al Sham bajo el nombre de Tahrir al Sham, mientras que otros proclives a las negociaciones se alían con el grupo salafista Ahrar al Sham.

- La ciudad de Ebla, devastada -

La ciudad antigua de Ebla (Tall Mardij), en la provincia de Idlib, erigida en los tiempos de uno de los reinos más antiguos de Siria, fue saqueada y devastada por los combates. Sus tablillas de arcilla, que datan de 2.400 y 2.300 a.C., y descubiertas en 1964, dan testimonio de la invención del primer alfabeto.

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