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La primera ministra Nicola Sturgeon sonríe durante un recorrido por el lugar donde se celebra el congreso del SNP, este sábado 18 de marzo en Aberdeen, al este de Escocia

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Los nacionalistas escoceses, reunidos en congreso en Aberdeen, advirtieron este sábado que no quieren verse arrastrados fuera de la Unión Europea a causa del Brexit, y para ello reclaman un nuevo referéndum de independencia.

Nicola Sturgeon, primera ministra de la región semiautónoma y jefa del Partido Nacional Escocés SNP, había revelado el lunes un nuevo proyecto de referéndum para fines de 2018 o principios de 2019.

"Le corresponde a Escocia decidir su futuro" para no verse "arrastrada fuera de la Unión Europea" por el gobierno conservador, advirtió este sábado.

Los conservadores en el poder en Londres "están aterrorizados por el veredicto del pueblo escocés", aseguró.

Los nacionalistas quieren galvanizar a los militantes, antes de un primer voto decisivo en el Holyrood, el parlamento escocés, la semana próxima, para abrir el largo e incierto camino de la autodeterminación.

Muy probablemente, el parlamento regional, en donde el SNP dispone de una confortable mayoría, debería dar su aval el miércoles a la organización de una nueva consulta, menos de tres años después de la de septiembre de 2014 en la que se impuso el no a la independencia con un 55% de los votos.

"La última vez mucha gente votó por el statu quo y contra lo desconocido, pero esta vez no hay statu quo" declaró Paul Wright, militante de 58 años del SNP.

El balón estará luego del lado del gobierno británico y de la primera ministra, Theresa May, que en teoría tiene el poder de oponerse a la organización de este referéndum de alto riesgo para la unidad del reino.

May criticó la "obsesión" de los independentistas y explicó que no era "buen momento" para convocar a los escoceses a las urnas, cuando el país en su totalidad debería concentrar su energía en las negociaciones del Brexit.

Pero el paso que tiene que dar para bloquear el referéndum es difícil en el plano político. "Sería una vulneración a la democracia", considera Sturgeon.

El SNP obtuvo el 46,5% de los votos en las elecciones escocesas de 2016.

Los nacionalistas estiman que la decisión de los británicos de abandonar la Unión Europea, rechazada por 62% de los escoceses, justifica la organización de una nueva consulta porque Escocia quiere conservar estrechos vínculos con el bloque.

- 'Tercera opción' -

"El SNP quiere que Escocia forme parte de la UE o al menos, en un primer momento, del mercado único, si hay que pasar por un periodo de transición. Lo más importante es la libre circulación de las personas", declaró a la AFP el francés Christian Allard, diputado SNP y residente escocés desde hace treinta años.

Si el SNP se organiza para un nuevo referéndum, es también porque estima que el deseo de independencia tiene viento en popa en Escocia.

El último estudio anual de ScotCen sobre el estado del nacionalismo en Escocia indica que 46% de los escoceses son favorables a la independencia, la proporción más elevada desde el lanzamiento de este informe en 1999.

"En 2012, había un 20%", recuerda el exlíder del SNP, Alex Salmond.

El viernes Theresa May denunció la "obsesión" de independencia del gobierno escocés y defendió la "preciosa unión" del Reino.

El exprimer ministro laborista, Gordon Brown, sugirió por su parte este sábado un estatuto de autonomía para Escocia con amplios poderes sobre impuestos e incluso firmar tratados internacionales.

AFP