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Ingenieros indios caminan por la central térmica Wanakbori en Wanakbori, a unos 120 kms de Ahmedabad, India, el 15 de octubre de 2015

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La India, gran consumidora de energía, será en 2040 el país que más contribuya al aumento mundial de la demanda energética y potenciará sus capacidades productivas en todas las direcciones, predice la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Por efecto de una industrialización en crecimiento, del aumento de los ingresos y de la población, "la India entra en un periodo sostenido de alza rápida de su consumo energético", estima la AIE, que consagra una parte específica al gigantes asiático en su estudio prospectivo anual.

Actualmente, el país sólo representa el 6% del consumo energético mundial para una población de 1.250 millones de habitantes.

Para satisfacer sus necesidades energéticas futuras, la India deberá invertir unos 2,8 billones de dólares hasta 2040, estima la agencia.

Tres cuartas partes de esta suma irán a la producción de electricidad, de la que está privada uno de cada cinco habitantes del país.

Tras su victoria en las legislativas de mayo de 2014, el primer ministro indio, Narendra Modi, prometió corriente eléctrica a los millones de pobres que no están conectados a una red que se encuentra saturada, con cortes frecuentes, sobre todo en los momentos del verano de mayor calor.

- Necesidad de carbón -

Para afrontar este reto, el país se mueve en todas direcciones. Por ejemplo, ha lanzado un gran plan de desarrollo de energías sostenibles con el objetivo de quintuplicar sus capacidades productivas de energía solar y llegar a 100 gigavatios en 2020.

El país se fija como objetivo producir un 40% de su electricidad a partir de fuentes no fósiles (energías renovables y nuclear) de aquí a 2030, según su contribución nacional remitida a la ONU en el marco de la conferencia climática de diciembre en París (COP21).

La AIE señala no obstante "la incertidumbre acerca del ritmo de construcción de grandes embalses y centrales nucleares", junto al desarrollo de las energías solar y eólica.

El gigante asiático tiene en fase de estudio una decena de proyectos de centrales nucleares, esencialmente de concepción rusa.

En realidad, la India va a seguir apoyándose esencialmente en las energías fósiles los próximos años para sustentar un crecimiento económico del 7% anual. El carbón, que representa ya un 60% de la producción eléctrica del país, supondrá en 2040 la mitad del consumo total de energía, prevé la AIE. La India será así, "por mucho, el primer país responsable del aumento de la demanda de carbón".

Si el país contiene la quinta reserva de carbón más importante del mundo y prevé duplicar su producción de aquí a 2020, la AIE estima que será en ese momento el primer importador de mineral negro.

También el petróleo registrará una demanda en alza para alcanzar los 10 millones de barriles diarios en 2040, según la agencia.

La perspectiva inquieta a las organizaciones medioambientales, cuando el país ya es el cuarto emisor mundial de gas de efecto invernadero, aunque sus emisiones por habitante sean mucho menores que en los grandes países industrializados.

Nueva Delhi era incluso el año pasado, según una tabla de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la capital con la concentración más importante de partículas finas, delante de Pekín.

AFP