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El presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU, Bob Corker (d), en Washington, el 18 de noviembre de 2015

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El papel central desempeñado por yihadistas franceses y belgas en los atentados de París reactivó las inquietudes en el Congreso estadounidense sobre el acuerdo que permite a los viajeros europeos ingresar sin visa a Estados Unidos y llevó a los legisladores a prometer subsanar las fallas.

Tras los ataques de los hermanos Kuachi en París en enero último, los congresistas estadounidenses ya habían mostrado su preocupación por la libertad de circulación de que gozan las personas provenientes de 38 países que no necesitan visa para viajes menores a 90 días, incluidos 23 de la Unión Europea, Suiza, Noruega, Australia, Nueva Zelanda, Chile, Japón, Singapur y algunos pequeños estados.

Unos 20 millones de personas ingresaron sin visa a Estados Unidos en 2013, según el Departamento de Seguridad Interna, algo más de un tercio de los visitantes temporales. La única formalidad que se les exige consiste en completar un formulario biográfico en línea, el ESTA. La reciprocidad es de rigor: los estadounidenses pueden viajar a estos países sin visa.

A cambio, las autoridades se comprometen a compartir sus ficheros biográficos, criminales y biométricos, y adoptar pasaportes electrónicos. Hasta tiempos recientes, había legisladores que presionaban para que la lista fuera ampliada con el fin de favorecer al sector turístico.

Mientras el tema de los refugiados sirios dominó el debate público tras los atentados en Francia, en virtud del descubrimiento de un pasaporte sirio no autentificado cerca del cuerpo de un kamikaze en el Stade de France, legisladores han advertido que las fallas en el programa de exención de visas son bastante más peligrosas.

"Pondré mucha más atención" a este programa, dijo el senador republicano Bob Corker, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la cámara alta.

El problema, dicen algunos congresistas, es que la UE no comparte lo suficiente sus bases de datos con las autoridades estadounidenses, lo que impide que éstas puedan identificar eventuales yihadistas entre los turistas.

La confusión reinaba en la noche del miércoles sobre la presencia o no de los autores de los atentados del viernes pasado en París en las listas negras estadounidenses. El temor es que algunos de ellos hayan sido autorizados a tomar un avión con destino a Nueva York o Washington gracias a su pasaporte francés.

Los parlamentarios estadounidenses temen también que las autoridades europeas otorguen el estatuto de refugiado a algunos de los 800.000 migrantes llegados al continente en los últimos meses sin haber verificado suficientemente sus antecedentes.

Ese estatuto les permitiría, pasados algunos años, obtener un pasaporte europeo y acceder sin problemas al territorio estadounidense.

- Compartir datos -

En la cámara de Representantes, en la que tienen mayoría, los republicanos anunciaron el miércoles que presentarán una propuesta de ley al respecto a comienzos de diciembre.

"Que 5.000 combatientes extranjeros tengan pasaporte europeo es evidentemente una vulnerabilidad. Estas fallas en la seguridad tienen que ser corregidas", dijo a periodistas Michael McCaul, un republicano que preside la Comisión de Seguridad Interior.

McCaul no reveló el contenido de la propuesta, pero se han divulgado algunas pistas.

Un informe publicado por su comisión el miércoles reprocha a las autoridades europeas que no transmitan sistemáticamente a sus pares estadounidenses los datos que poseen sobre los combatientes extremistas.

Según CNN, citada por ese documento, el marroquí Ayub El Jazzani, acusado de ser quien disparó en el atentado del tren Thalyss en agosto, estaba siendo buscado por los europeos pero su nombre no había sido comunicado a los servicios de Estados Unidos. En teoría, el hombre hubiera podido viajar a Estados Unidos.

El informe aboga por compartir de manera más exhaustiva que en la actualidad las informaciones de inteligencia y propone crear una base mundial de datos sobre los combatientes extranjeros.

En enero pasado, la diputada republicana Candice Miller había planteado suprimir el beneficio de la exención de visa para los ciudadanos de países que no compartieran suficientemente informaciones sobre nacionales que representen una amenaza potencial. Esta recomendación fue retomada el miércoles por la comisión.

La senadora demócrata Dianne Feinstein y su par republicano Jeff Flake anunciaron que elevarían este jueves un proyecto de ley que prohibiría viajar sin visado a personas que hayan estado en Siria o en Irak.

Feinstein quiere igualmente abordar el "enorme problema" de los falsos pasaportes, que, según asegura, llegarían a unos 40 millones. La comisión de la Cámara de Diputados recomendó que se imponga a los países que deseen continuar gozando del beneficio de la exención de visado que adopten un nuevo tipo de pasaporte "antifraude".

Por su parte, el sector del turismo se alarmó este jueves de una reacción irreflexiva por parte del Congreso contra un sistema que, según los profesionales, reforzó la cooperación y las buenas prácticas en materia de seguridad en los países miembros.

"Sería un gran error que el Congreso hiciera de este programa eficaz, sin más preámbulos, un chivo expiatorio, por lo que no tiene nada que ver con la reciente tragedia", advirtió Jonathan Grella, alto funcionario la Asociación de Viajes de Estados Unidos.

AFP