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Ambulancias con los cuerpos de víctimas del avión ruso estrellado en el Sinaí egipcio, a su llegada a la morgue Zeinhom de El Cairo, el 31 de octubre de 2015

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En uno de los numerosos hoteles de Charm el-Cheij es palpable la inquietud de los turistas, que dudan entre volver a sus casas o continuar con sus vacaciones tras el accidente de un avión ruso que dejó más de 200 muertos.

"Tenemos miedo", admiten a AFP dos jóvenes rusas que tienen previsto volver a su país este domingo por la noche. "Vamos a Moscú, no a San Peterburgo, afirma una de ellas, un poco más tranquila porque no viaja al mismo destino que el avión chárter Metrojet que el sábado se estrelló en el desierto del Sinaí por causas todavía desconocidas.

En el hall de un hotel de cinco estrellas, las dos rusas intentan conectarse al wifi del establecimiento para obtener información. "Aquí la mayoría de rusos se enteraron por llamadas o mensajes de la familia y de los amigos que estaban preocupados", explica una de ellas, sin querer dar su nombre.

Junto a ellas hay una pareja de escoceses que acaba de llegar de Edimburgo. "Nos enteramos de la noticia antes de embarcar", explican Mark y Laura, que no parecen excesivamente preocupados. Para ellos empiezan ahora unas esperadas vacaciones y tienen la intención de disfrutarlas al máximo. "Sólo es un accidente de avión", dicen, impacientes de ponerse máscaras y aletas para zambullirse en el mar Rojo.

A pocos metros cerca de 200 turistas, muchos de ellos niños, están celebrando una fiesta de Halloween, disfrazados de zombies y esqueletos y bailando al son del mítico 'Thriller', de Michael Jackson. Esta semana hay vacaciones escolares en Rusia y Gran Bretaña y hay muchos turistas de estos países.

Algunos padres intercambian discretamente información sobre el accidente para que no les oigan sus hijos, que disfrutan de la fiesta vestidos de Darth Vader, de esqueleto o con la máscara de la película 'Scream'.

La noche ha sido tranquila en el hotel, donde siguen llegando turistas de todo el mundo y por el momento no se ha anulado ningún vuelo.

"Siempre me pongo nervioso cuando viajo en avión y hoy no lo estaré más de lo normal", asegura Philip, un británico de Manchester que espera con sus maletas a que vengan a buscarle para el aeropuerto. "Sinceramente, si no hubiera visto las noticias en televisión, nunca habría adivinado que se ha producido tan cerca de aquí un drama como este. Aquí todo es muy tranquilo", asegura.

Este domingo por la mañana el cielo azul y las temperaturas veraniegas acogían a los turistas que como cada día llenan las piscinas y las playas en un ambiente de descanso. Mark y Laura, los turistas escoceses, hablan tranquilamente tomando una cerveza de sus primeras impresiones del mar Rojo, tan distinto de su Escocia natal.

Charm el-Cheij, en el sur de la península del Sinaí, se ha convertido en las últimas décadas en un centro especializado en el submarinismo y en uno de los principales destinos turísticos de Egipto gracias a sus numerosos hoteles y complejos turísticos que se extienden varios kilómetros.

Esta ciudad moderna recibe principalmente a miles de turistas rusos o de Europa del Este que llegan cada día en vuelos chárter.

Hasta ahora Charm el-Cheij no se ha visto afectada por la inestabilidad en la región y por los ataques de grupos islamistas, al contrario de otros centros turísticos como Luxor, donde ya casi no quedan extranjeros.

AFP