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Unos maestros mexicanos se enfrentan con la policía federal en Oaxaca el 20 de junio de 2016

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Las autoridades mexicanas iniciaron una investigación para determinar si la policía que participó en la contención de las manifestaciones de maestros que dejaron 10 muertos el domingo en Oaxaca (sureste) es responsable de alguna de esas muertes.

Los hechos comenzaron en la mañana del domingo cuando unos 800 policías federales y estatales desalojaron en el municipio de Asunción de Nochixtlán a maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y simpatizantes que bloqueaban carreteras en protesta por una reforma educativa.

El Gobierno ha dicho que sus fuerzas de seguridad acudieron a ese operativo desarmados, pero después recurrieron a sus armas ante el acecho posterior de unas 2.000 personas "radicales", algunas armadas.

"Se habrá de hacer una investigación" que determine si "la población civil tenía armas (...) si fue adecuado o no el uso de armas de parte de las policías estatal y federal, quién lo hizo, quién lo ordenó", dijo en una conferencia en la noche del lunes el secretario de Gobernación (ministro del Interior), Miguel Ángel Osorio Chong, quien calificó de "grave" la violencia registrada el domingo.

La fiscalía de Oaxaca "está construyendo todas y cada una de las líneas de investigación" y no se va "a descartar nada", dijo el titular de esa institución, Joaquín Carrillo, tras elevar el número de muertos de ocho a diez.

En esa investigación participa la fiscalía federal, al tiempo que la Unidad de Asuntos Internos de la Comisión Nacional de Seguridad también ha iniciado sus propias averiguaciones, informó el Gobierno.

Carrillo aseguró que el domingo se realizó "el levantamiento de siete cadáveres" cuyas necropsias arrojaron que la causa de muerte fue por "disparos de proyectil de arma de fuego".

Y el lunes, prosiguió Carrillo, la fiscalía de Oaxaca recibió el informe de que otra persona murió en Asunción Nochixtlán -situado a 384 kilómetros de la capital mexicana- por "la explosión" de un artefacto, prosiguió el fiscal.

Las otras dos víctimas murieron también tiroteadas por unos desconocidos en Juchitán. Uno de ellos era un periodista gráfico que tomó imágenes de saqueos.

Las autoridades investigan una posible "venganza" contra el reportero por haber exhibido las imágenes del saqueo en las redes.

El presidente Enrique Peña Nieto, quien impulsó la reforma educativa, lamentó en Twitter "la pérdida de vidas humanas".

- Marcha por la "masacre" -

En reacción a los hechos del domingo que calificaron como una "masacre", miles de maestros y simpatizantes protestaron este lunes en la ciudad de Oaxaca, homónima del estado, uno de los más empobrecidos del país.

La marcha de la CNTE tuvo como fin también exigir "castigo a los culpables" y la aparición con vida de 22 personas que da por desaparecidas.

La manifestación llegó al Zócalo en medio de llamamientos de no caer en la violencia, aunque una docena de encapuchados, que avanzaba al margen de la movilización, lanzó piedras y petardos contra unos policías frente al Instituto Estatal de Educación Pública. Estos respondieron con una bomba lacrimógena.

Clara Revilla Lucas, maestra de 50 años que desde hace 27 enseña en la sierra, viajó durante tres horas con su hijo adolescente desde su natal Villa Hidalgo Yalalag para asistir a la marcha "por la represión que hubo contra los compañeros", dijo.

La CNTE, ala radical del sindicato de maestros, rechaza una reforma educativa de 2013 que estipula que las plazas de maestros serán asignadas por el Gobierno y no por el sindicato, como ocurría, e impone evaluaciones a docentes. Los maestros sindicalizados aseguran que conduce a privatizar la enseñanza.

- Emboscada -

Sobre el desarrollo de los confusos hechos del domingo, el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo, sostuvo que se trató de "una emboscada".

"Vivimos una emboscada", lo que obligó a policías a emplear "sus armas de cargo para tratar de ayudar a la población", explicó a Radio Fórmula.

Algunos de los policías estaban "quemados, mutilados de los dedos (por cohetones), con machetazos en la cabeza", dijo Galindo a Imagen Radio.

Pero unos periodistas gráficos locales aseguran haber captado a civiles y policías disparando una hora antes de esos enfrentamientos.

El fiscal de Oaxaca dijo el lunes que ninguno de los ocho muertos de Nochixtlán, de entre 19 y 33 años, "era maestro".

La CNTE en Oaxaca responsabilizó de los actos de violencia a "infiltrados" vestidos de civil, acusó a los policías de "disparar sin piedad".

Las protestas se han recrudecido tras la detención de dos líderes magisteriales, uno acusado de enriquecimiento ilícito y otro de robo agravado de libros educativos oficiales.

Estos enfrentamientos recuerdan las batallas campales en Oaxaca entre junio de 2006 y julio de 2007 entre las fuerzas del orden y manifestantes que dejaron una veintena de muertos, entre ellos el cámara estadounidense Brad Will.

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AFP