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"Las vidas de los negros importan", se lee en la camiseta de un manifestante que pide una reforma de la legislación para terminar con el racismo y desmilitarizar las fuerzas policiales, el 21 de abril de 2015 en Washington

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La justicia estadounidense anunció el martes que emprenderá una investigación sobre la detención de una estudiante negra por un agente de policía blanco en un aula de clase, un acto cuya brutalidad suscitó amplia indignación.

"El servicio de derechos civiles de la oficina del FBI en Columbia (capital de Carolina del Sur) y la oficina del fiscal de ese estado abrieron una investigación sobre las circunstancias de la detención de una alumna del instituto de Spring Valley", afirma un comunicado oficial.

"El FBI reunirá todos los elementos probatorios necesarios para determinar si se violó alguna ley federal", señala el texto.

En dos vídeos que se convirtieron en virales en internet se ve a un policía arrancar violentamente de su silla a la adolescente y arrastrarla por el suelo del aula. Aparentemente, la alumna se negó a obedecer al policía, que le había pedido que saliera de la clase.

Esos vídeos, puestos en línea con el hashtag #AssaultAtSpringValleyHigh, fueron filmados por otros alumnos con sus teléfonos móviles. En ninguno de ellos parece que la alumna opusiera resistencia. Sin embargo, el sherif del condado de Richland, Leon Lott, dijo el martes que tuvo acceso a un tercer vídeo del incidente, filmado desde un ángulo diferente, que muestra que la estudiante golpeó al agente.

El policía, Ben Fields, uno de los dos agentes de esta escuela de Spring Valley, fue objeto de una suspensión administrativa.

En el marco de una conferencia policial, el presidente Barack Obama expresó el martes su preocupación por el hecho de que las denuncias contra la policía y su sesgo racista hubieran sido ignoradas durante demasiado tiempo. Pero reconoció los esfuerzos de la policía por mejorar su conducta. "Quiero empezar diciendo en nombre del pueblo estadounidense, gracias, gracias, gracias", declaró Obama. "Este país es más seguro gracias a vuestros esfuerzos", afirmó.

Varios abusos contra negros abatidos por policías blancos provocaron a partir del verano de 2014 decenas de manifestaciones en todo el país, reavivando las tensiones raciales y las críticas a la actuación policial.

El presidente estadounidense había generado reacciones de cólera cuando sugirió que en demasiadas comisarías de policía imperaba el racismo.

En su feudo de Chicago (Illinois, norte), Obama recordó el martes que la discriminación era muy real e hizo referencia a las veces que él mismo fue detenido al volante "antes de tener escolta" oficial. Insistió en que la discriminación contra los negros y los latinoamericanos era muy real y estaba bien documentada.

Pero, agregó, los policías son a menudo tomados como "chivos expiatorios". Agregó que "raramente aparecen en las noticias de la noche los innumerables episodios en los que la policía realiza un trabajo efectivo. Por eso es importante que no nos abalancemos y saltemos sobre cualquier cosa que ocurra y saquemos conclusiones apresuradas".

También rindió tributo a un policía neoyorquino muerto en acto de servicio, y abogó por que las fuerzas policiales tengan los recursos apropiados.

Obama espera que se apruebe una importante reforma de la justicia penal antes del final de su segundo mandato, a principios de 2017. Y el apoyo de los jefes policiales será esencial en ese sentido.

También estimó que sería muy importante para las fuerzas de seguridad limitar la posesión de armas de fuego en Estados Unidos, porque impediría, por ejemplo, que en un incidente doméstico tengan que enfrentarse a ciudadanos "armados hasta los dientes". Sus palabras sobre la verificación de antecedentes penales de los potenciales compradores de armas y su propuesta de limitar la venta de armas de asalto fueron seguidas de prolongados aplausos.

Hillary Clinton, precandidata demócrata para la elección presidencial, calificó el hecho de "inaceptable". "No hay ninguna excusa para la violencia en una escuela", comentó en su cuenta de Twitter.

"En un aula de clase los alumnos deberían recibir educación y no violencia", dijo por su parte la Unión Estadounidense de Defensa de las Libertades Civiles (ACLU).

Debbie Hamm, responsable del instituto de Spring Valley, aseguró en un comunicado que la dirección cooperaba plenamente con las investigaciones y que el centro estaba "muy preocupado".

Esta controversia pone nuevamente de manifiesto la brutalidad policial en Estados Unidos, tras una serie de casos, algunos mortales, en los que estuvieron involucrados policiales blancos y jóvenes o adolescentes negros.

AFP