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El presidente de Irán Hasan Rohani el 21 de diciembre de 2015 en Teherán

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Al transferir uranio enriquecido a Rusia, Irán está aplicando al pie de la letra el acuerdo nuclear con las grandes potencias, por lo que le preocupa una nueva política estadounidense de visados, que considera "discriminatoria" y contraria al espíritu del pacto.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, celebró el lunes el envío de Irán a Rusia de diez toneladas de uranio enriquecido, uno de los principales puntos del acuerdo concluido en Viena el 14 de julio entre Teherán y las grandes potencias, Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania.

Según Kerry, se trata de un "avance importante" hacia la puesta en marcha del acuerdo destinado a garantizar la naturaleza estrictamente pacífica de las actividades nucleares iraníes a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales que agobian económicamente al país.

La entrada en vigor del acuerdo queda supeditada a partir de ahora a que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) dé su luz verde, después de verificar que Irán ha cumplido con su parte del trato.

Teherán también concluirá próximamente la disminución requerida del número de centrifugadoras y la transformación de su reactor de agua pesada en Arak, afirmó el martes Behruz Kamalvandi, portavoz de la Organización iraní de energía atómica.

"Todo está listo para la etapa final", aseguró. "Si podemos concluir estas nimiedades (que faltan por terminar) en los próximos días, todo estará listo" para la entrada en vigor del acuerdo, agregó.

En el momento en que la AIEA certifique el cumplimiento de estas condiciones, se fijará un día, teóricamente en enero, a partir del cual la comunidad internacional comenzará a levantar, de forma progresiva, las sanciones que atenazan la economía iraní.

- 'Violación clara' -

A mediados de diciembre, el organismo internacional encargado de la energía atómica dio formalmente por cerrada la investigación sobre los supuestos intentos de Irán de conseguir fabricar la bomba atómica en los años 2000.

El país está cumpliendo con sus obligaciones y por ello, a Teherán le preocupan las nuevas disposiciones tomadas por el gobierno norteamericano sobre la concesión de visados tras los atentados en París del 13 de noviembre.

Una ley aprobada el 18 de diciembre por el congreso estadounidense impone a los ciudadanos de 38 países (entre ellos, 30 europeos) la obtención de una visa antes de viajar a Estados Unidos, si han estado previamente en Siria, Irak, Sudán o Irán.

"Desde el punto de vista de Irán, esta nueva ley estadounidense es una violación clara del acuerdo nuclear", consideró Abbas Araghchi, viceministro de Relaciones Exteriores iraní y uno de los principales negociadores del acuerdo.

Araghchi cree que tanto el presidente Barack Obama como Kerry "saben que esta ley afecta al acuerdo, porque puede entorpecer los viajes de personas que influyen en el desarrollo de las relaciones de Irán con el resto del mundo". "Hemos iniciado contactos para solucionar el problema", agregó.

Irán que, recuerda, también se encuentra combatiendo al grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Irak y Siria, considera la nueva ley de visados estadounidense "discriminatoria".

En una carta remitida a la Eurocámara y a los parlamentos de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Rusia y China, el jefe de la comisión de Relaciones Exteriores y de Seguridad Nacional del parlamento iraní, Alaedin Borudjerdi, recordó que la ley norteamericana también "se dirige contra vuestros ciudadanos".

En la misiva, el responsable iraní tachó la ley de visados de "golpe destructor" contra el acuerdo nuclear.

AFP