Irak ha multiplicado los anuncios y comisiones anticorrupción pero por el momento apuntan "a funcionarios de poca monta" y evitan a los "peces gordos", en uno de los países más corruptos del mundo.

Los expertos lo achacan a que el primer ministro Adel Abdel Mahdi, un independiente, es rehén político de los partidos que lo alzaron al poder en un país donde, según fuentes oficiales, 410.000 millones de euros (452.000 millones de dólares) se han volatilizado durante los últimos 16 años en contratos ficticios o en el bolsillo de políticos corruptos.

"La corrupción sólo puede tratarse con seriedad y determinación", advierte una fuente de una instancia gubernamental que lucha contra este flagelo.

- "Todos implicados" -

"Pero el primer ministro no puede porque sabe que todos (los políticos) están implicados y enredados en casos de corrupción que se remontan a antes de que ellos accedieran al cargo" hace un año, asegura la fuente, que pide mantenerse en el anonimato.

Irak es el duodécimo país más corrupto del mundo según el barómetro de la oenegé Transparencia Internacional.

Esta fuente considera que los sobornos más cuantiosos afectan a tres ámbitos: los puestos fronterizos (por sus altas tasas aduaneras y los permisos expedidos a los convoyes de mercancías a cambio de dinero), el "contrabando de petróleo" y los bienes del Estado, es decir los terrenos y viviendas confiscados por personalidades y partidos tras la caída del régimen de Sadam Husein en 2003.

En estos campos "ya se revelaron numerosos hechos corruptos", recuerda un alto cargo de la inspección general del ministerio del Petróleo que ha pedido el anonimato.

"La inspección general del ministerio del Petróleo logró detener la construcción de un oleoducto hacia Jordania, porque cada km se facturaba a 1,5 millones de dólares", asegura.

Denunciando la existencia de contratos ficticios y de redes, la inspección también perjudicó el negocio "de los traficantes de petróleo y de los grandes transportistas de mercancías vinculados a partidos corruptos", añade.

Pero el parlamento ha "congelado" las actividades de las "oficinas de inspectores generales", que eran puestos de control en los ministerios para supervisar las actividades y desenmascarar fraudes.

"Esta decisión no mejora en modo alguno el día a día de los manifestantes asfixiados por la pobreza y reconforta a los corruptos", protesta la fuente del ministerio del Petróleo.

La medida "apunta a los funcionarios de poca monta, cuando la que actúa es la mafia de los partidos", lamenta la fuente de la comisión anticorrupción.

- ¿Más manifestaciones? -

Hace más de una semana, Abdel Mahdi anunció "haber entregado a la justicia una lista de un millar de funcionarios" acusados de corrupción y prometió "en unas horas una lista preliminar de altos cargos para llevarlos ante la justicia".

En esta lista figuran exministros y funcionarios de alto rango en activo, según la oficina del primer ministro.

Por el momento no hay nombres. En los últimos años al menos dos ministros de Comercio fueron condenados por corrupción pero cuando iban a ser juzgados resulta que ellos ya habían huido al extranjero.

En este contexto, las manifestaciones anticorrupción se han convertido en una constante en Irak. Lo novedoso en las últimas protestas (que se saldaron con 110 muertos según un balance oficial, casi todos manifestantes) es que la ira alcanzó un nivel inédito, advierte la diputada de la oposición Huda Sajad.

"Las medidas anticorrupción no están a la altura de las expectativas", asegura.

Las manifestaciones podrían continuar. El dirigente chiita Moqtada Sadr llamó a transformar la peregrinación de Arbain, el próximo fin de semana, en una protesta antocorrupción. Y los manifestantes amenazan con volver a tomar las calles el 25 de octubre.

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