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Un helicóptero iraquí dispara contra un objetivo del grupo yihadista Estado Islámico en el barrio de Al Intisar, en el sureste de Mosul, el 5 de enero de 2017

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Las fuerzas iraquíes incrementaron la presión sobre el grupo yihadista Estado Islámico (EI) lanzando una ofensiva para reconquistar territorios en el este del país, cercanos a la frontera con Siria, en paralelo a la operación en Mosul.

El ejército anunció el jueves que "una operación militar" ha "comenzado en zonas occidentales" de la provincia de Al Anbar "para liberarlas del Dáesh" (acrónimo árabe del grupo EI).

Esta región, desértica y poco poblada en su mayor parte, reviste una importancia estratégica por estar situada en el centro del "califato" autoproclamado por el EI, a caballo entre Irak y Siria.

La seguridad sigue siendo precaria en Al Anbar, fronteriza con Jordania y Arabia Saudí, a pesar de que en 2016 las fuerzas iraquíes recuperaron sus dos principales ciudades, Ramadi y Faluya.

El primer objetivo de la nueva ofensiva es la localidad de Aanah, seguida de las de Rawa y Al Qaim, a más de 300 kilómetros al noroeste de Bagdad.

La 7ª división del ejército, unidades de la policía y combatientes de tribus locales, apoyados por la fuerza aérea de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, participan en esta operación.

"Nuestras fuerzas empezaron a avanzar desde Haditha en dirección a Aanah", indicó a la AFP el general Qasem Mohamedi, que dirige las operaciones.

Situada a 200 kilómetros al noroeste de Bagdad, Haditha es la tercera ciudad de la provincia de Al Anbar y se encuentra cerca de segunda presa hidráulica más grande del país.

Ha sido objeto de numerosos ataques yihadistas, pero las tribus locales consiguieron contrarrestarlos.

"Ha llegado la hora de liberar las zonas occidentales", afirmó Nadhom Al Jughaifi, un comandante de las tribus de Haditha.

En 2016, las fuerzas iraquíes arrebataron al grupo EI amplios territorios de la provincia de Al Anbar, principalmente su capital, Ramadi, y la ciudad de Faluya.

En total, el grupo ultrarradical sunita perdió más de la mitad de los territorios conquistados en Irak durante la fulgurante ofensiva que lanzó en 2014, cuando aprovechó la debilidad del Estado central tras la caída de Sadam Husein y de la invasión estadounidense.

- Avance en Mosul -

Los yihadistas defienden encarnizadamente su feudo de Mosul, la segunda ciudad del país, contra la que Bagdad lanzó una ofensiva de envergadura a mediados de octubre.

La operación, cuya segunda fase comenzó el 29 de diciembre, permitió a las fuerzas iraquíes "registrar progresos importantes" con el fin de "liberar Mosul", señaló el miércoles el portavoz de la coalición internacional, el coronel John Dorrian.

El portavoz precisó que los progresos se debían a una mayor implicación de la coalición, que dobló en unos 450 el número de consejeros militares que asisten a las tropas iraquíes.

Estos consejeros siguen "tras la línea del frente" pero ya han penetrado en varias ocasiones en la ciudad, destacó.

Sólo el miércoles, los aviones de la coalición realizaron siete bombardeos en la zona de Mosul, destruyendo cinco edificios, cuatro emplazamientos de mortero, cuatro posiciones de combate y 27 rutas de aprovisionamiento.

La tarea de las fuerzas de élite de contraterrorismo (CTS) iraquíes, en primera línea, es complicada, pues deben "limpiar" cada edificio de todo combatiente enemigo o artefacto explosivo, según el portavoz.

En cada inmueble, "a menudo de cuatro pisos o más", hay que realizar una limpieza "desde el tejado hasta los túneles construidos en el subsuelo, registrando cada habitación o cada armario". "Esto lleva tiempo" y es "extremadamente peligroso", subrayó, precisando que había "alrededor de 200.000 edificios" en la ciudad.

Poco a poco, los tres ejes de entrada en el este de Mosul de las fuerzas iraquíes "empiezan a converger", según el portavoz.

Los yihadistas, bloqueados en el oeste de Mosul por la destrucción de los puentes sobre el Tigris, "no tienen recursos para defender" esos tres ejes.

"Ha habido muchas informaciones sobre las pérdidas de las fuerzas iraquíes, pero las pérdidas (de los yihadistas) son muy superiores", insistió Dorrian.

Al mismo tiempo, el número de civiles desplazados aumenta: más de 125.000 habitantes de la aglomeración han abandonado sus hogares desde mediados de octubre, según la ONU.

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AFP