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La israelí Ada Yeivin, de 86 años, da una entrevista a la AFP el 14 de mayo de 2017 sobre sus vivencias durante la Guerra de los Seis Días

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Israelíes y palestinos, soldados o civiles, recuerdan para la AFP la Guerra de los Seis Días que les tocó vivir en Jerusalén, Gaza o en los Altos del Golán.

Yaaqub Sanduqa, 19 años en 1967

Palestino de Jerusalén:

"Cuando se declaró la guerra, estaba con mi padre y mis tres hermanos en nuestra tienda de café en la ciudad vieja. El zoco cerró y nosotros también. Nos refugiamos en casa de unos familiares. El 6 de junio, cuatro soldados jordanos disparaban a aviones israelíes desde el tejado. Los israelíes entraron en el patio y abrieron fuego contra dos de mis hermanos y mi tío. Nos dijeron en un mal árabe: '¡Salgan de aquí con las manos en alto!' Nos fuimos sin mirar los cuerpos de mi hermano y de mi tío. La sombra de la muerte nos rodeaba. Otro hermano, que estaba herido, logró salir de ahí antes de caer al suelo. Mi padre, mi último hermano y yo intentamos salvarlo, pero estaba muerto y yo solo pensaba en escapar. Corrí hasta llegar a la casa de mi tío. Nos metió en un camión y nos dirigimos hacia el puente Allenby" rumbo a Jordania.

Ada Yeivin, 36 años en 1967

Esta israelí encontró refugio con sus tres hijos de 10, 9 y 3 años en el piso de una amiga, cerca del frente en Jerusalén. Su amiga levantó una barricada con sacos de arena para proteger la habitación donde se resguardaban 12 personas.

"Todos nos acostábamos en el suelo. Los niños lograban dormir, pero yo pasé varias noches en vela. Antes y durante la toma de Jerusalén Este aumentaron los disparos de mortero. Rahel (una amiga), que estaba sentada en el alféizar de la ventana, cruzó toda la habitación desplazada por la onda expansiva de una explosión. Pensamos que estaba herida, pero solo tenía cardenales, los sacos habían amortiguado los disparos. Una vez, hacia la medianoche, los disparos eran tan intensos que parecía una pesadilla. Despertamos a los niños, los pusimos en el rincón más seguro y nos tumbamos sobre ellos durante una hora. Estábamos seguros de que iban a recibir un disparo".

Nafez al Atti, 21 años en 1967

Miembro del Ejército de Liberación de Palestina en Gaza:

"Para mí, fue la Guerra de los Tres Días. El Ejército de Liberación de Palestina se componía de 5.000 hombres. Cada familia de Gaza había tenido que enviar a uno. Cuando empezó la guerra, pensábamos que estábamos preparados para al menos resistir. Teníamos un sueño, queríamos un país. El primer día, estaba en una base en la frontera cerca de Jan Yunes. Sobre las 10h00 oímos explosiones. Una hora después, un oficial nos dijo: 'El país está perdido. Tienen tanques, los que quieran marcharse pueden hacerlo'. Éramos cinco en la base, desertaron tres. Nos quedamos dos soldados con dos kaláshnikov y un cañón viejo. El tercer día, volví a la ciudad. Todo estaba destruido y la gente huía. Entendí que habíamos perdido".

Ehud Gross, 21 años en 1967

Estudiante israelí y oficial reservista en los tanques, movilizado en el Sinaí antes de ser enviado a los Altos del Golán:

"Otros habían tomado Jerusalén, el Sinaí. Nosotros estábamos nerviosos porque los Altos del Golán todavía no estaban de actualidad. La moral estaba por los suelos. No entendíamos mucho de política. Luego llegó la orden: 'Subimos' (a los Altos del Golán). Fuimos allí con una moral de hierro. El sentimiento de alegría y de facilidad desapareció rápidamente cuando la artillería siria disparó. Empezamos el día con 25 tanques y lo acabamos con tres".

Abu Jamal, 32 años en 1967

Habitante de Ramala:

"Estábamos aquí, en Ramala, (los soldados israelíes) llegaron y todos nos vimos afectados. Abandonamos nuestras casas y nuestros pueblos. La mitad de la gente se fue a Jordania pensando en las masacres cometidas (años atrás) por los judíos contra el pueblo palestino", dice, en alusión al periodo de 1947-1948, anterior a la creación de Israel y marcado por actos violentos de judíos y árabes. Tras la guerra, "la vida cambió porque los judíos hicieron trabajar a la gente para ellos. El objetivo era hacerles olvidar su tierra".

Shabtai Bril, 30 años en 1967

Oficial de la inteligencia militar israelí:

"Israel estaba sola, como en 1948, contra siete países árabes. Los que no conocían nuestras fuerzas tenían miedo. Los que como yo estaban en el ejército no estaban preocupados. La sorpresa fue que ocurriera tan rápidamente, pero estábamos seguros de que íbamos a ganar. Fuimos los primeros en enterarnos de que nuestros aviones habían destruido las aviaciones egipcia, siria y jordana en tres horas. Saltamos de alegría y brindamos, fue una alegría militar. Pero, días después, cuando oímos que (los soldados israelíes) habían llegado al Kotel (el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén Este), fue una alegría nacional".

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