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Tras los acuerdos de Oslo de 1993, la Autoridad Palestina tiene poderes más o menos limitados en las zonas A y B, que cubren alrededor del 40% de Cisjordania

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El gabinete de seguridad israelí suspendió un plan de construcción de varios miles de viviendas para los palestinos de la ciudad de Qalqiliya, en el norte de Cisjordania ocupada, que ya había sido aprobado, según un comunicado oficial.

El plan, ideado por el ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, prevé el levantamiento de nuevas viviendas en la localidad de Qalqiliya, bajo control palestino (zona A), en una zona de Cisjordania gobernada por Israel (zona C).

Se esperaba que el plan fuese interpretado como un gesto de buena voluntad de Israel para "recompensar" a los habitantes de Qalqiliya, "la ciudad de Cisjordania más tranquila en estos últimos dos años", señalaron altos responsables militares israelíes en una entrevista con la página de noticias Ynet.

Tras los acuerdos de Oslo de 1993, la Autoridad Palestina tiene poderes más o menos limitados en las zonas A y B, que cubren alrededor del 40% de Cisjordania, principalmente centros urbanos, mientras que Israel conserva la zona C (el 60% de ese territorio), incluyendo sus colonias.

Los ministros que forman parte del gabinete de seguridad habían aprobado el proyecto de nuevas viviendas en Qalqiliya, pero este miércoles por la tarde lo reexaminaron a instancias de ministros procolonización, que no habían estado presentes en la votación inicial.

El gabinete de seguridad decidió recurrir al Gobierno, que incluye a todos los ministros y que deberá tratar el tema en diez días, según un comunicado de los servicios del primer ministro, Benjamin Netanyahu.

"El gabinete debatirá en diez días una política global de construcción y planificación de la zona C", según el comunicado.

La decisión se tomó pese a que Lieberman y varios altos responsables del ejército hubieran apoyado el plan, informaron medios israelíes.

"No le hacemos ningún favor a nadie", declararon los altos responsables militares a Ynet, destacando que el plan de expansión de Qalqiliya, que prevé la construcción de varios miles de viviendas durante varios años, había sido concebido como una herramienta de seguridad para mantener la calma y atajar la oleada de violencia que empezó en octubre de 2015.

"Según este enfoque, tomamos medidas de seguridad -demoliciones, arrestos, rastreo de armas- en las zonas y ciudades de donde emana el terrorismo. Por otro lado, las zonas tranquilas obtienen ventajas, como permisos de trabajo", agregaron.

Qalqiliya es una de las principales ciudades de Cisjordania, con más de 40.000 habitantes. Sólo dista unos kilómetros de las localidades israelíes de Kfar Saba y Raanana, ubicadas al norte de Tel Aviv.

AFP