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Un grupo de palestinos pasa el 24 de agosto de 2016 junto a un bloque de edificios en la localidad gazatí de Beit Hanun, destruidos durante la guerra entre Israel y Hamás en el verano de 2014

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Ministros y exgenerales israelíes están dispuestos a todo para cubrirse antes de la esperada publicación de un informe el martes sobre la guerra de la Franja de Gaza de 2014, que se anuncia crítico con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y su Gobierno.

Las filtraciones a la prensa ya arrojaron cierta luz en los últimos meses sobre las probables conclusiones del informe, de más de 200 páginas, en el que una agencia gubernamental que fiscaliza las políticas del Gobierno trabaja desde hace dos años.

Netanyahu, su entonces ministro de Defensa, Moshé Yaalon, el jefe del Estado Mayor, Benny Gantz, y algunos otros responsables supuestamente fallaron al preparar al país para esta guerra, la tercera del ejército israelí en la Franja de Gaza desde la llegada al poder del movimiento islamista Hamás en 2007.

En particular, los soldados no fueron al parecer lo suficientemente preparados ante la amenaza que representaban los túneles cavados por Hamás bajo la valla de hormigón y metal que sella herméticamente las fronteras entre Israel y la Franja de Gaza.

Además, Netanyahu y sus generales no compartieron presuntamente con el gabinete restringido de seguridad informaciones sensibles.

El documento, elaborado por el exgeneral Yossi Beinhorn, tampoco va a alterar el frágil alto el fuego entre Israel y Hamás que rige desde finales de agosto de 2014, cuando terminó la más mortífera de las guerras en la Franja: 2.251 muertos, de los cuales 551 eran niños, y más de 10.000 heridos, según la ONU, del lado palestino, y 74 muertos israelíes, de los cuales 68 eran soldados.

No obstante, el anuncio de su publicación para el martes a las 14H00 GMT ha sido capaz de encender las hostilidades políticas en un contexto de intensas rivalidades que rodean al primer ministro, sometido a las fuertes presiones de su ala derecha y debilitado por investigaciones policiales por presunta corrupción.

- "Los que hacen la guerra" -

La persistente tensión en las fronteras con la Franja de Gaza azuzan las peleas políticas.

Desde 2014, Israel y Hamás se rearman de cara a una próxima contienda que ninguno de los dos parece querer.

El ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, advirtió de que la próxima campaña contra Hamás sería la última.

El movimiento islamista afirma, por su parte, que continúa construyendo túneles, la pesadilla de sus vecinos israelíes más inmediatos.

El informe se concentra ampliamente en los túneles. Los israelíes no olvidaron el vídeo que muestra a combatientes palestinos infiltrándose por un túnel en Israel para matar a cinco soldados durante la guerra de julio-agosto de 2014.

Durante el conflicto, el objetivo primordial de Israel fue destruir los túneles y poner fin a los disparos de cohetes palestinos contra su territorio.

El ministro de Educación, el nacionalista Naftali Bennet, que dificulta la labor del primer ministro al disputarle el ala más a la derecha del electorado israelí, debería ser uno de los primeros en ufanarse de haberse enfrentado entonces a Netanyahu y a los generales y de haber reclamado un plan contra los túneles.

Los que durante la guerra hacían política "lo seguirán haciendo esta semana", escribió el exministro Moshé Yaalon en Facebook. "¿Su mayor mentira? Será decir que no estábamos preparados y que perdimos la guerra. Es absurdo. Están los que organizan las filtraciones a la prensa y los que hacen la guerra", declaró.

Este informe no es una excepción. El exprimer ministro Ehud Olmert tiene, a ojos de los israelíes, la responsabilidad de los fallos en la guerra del Líbano, contra Hezbolá, en 2006, desde la publicación del informe de la comisión Winograd.

Sin embargo, Netanyahu puede valerse, tras la guerra de 2014, de lo que el periódico Maariv describió este lunes como "el período más largo de tranquilidad para Israel en el frente de Gaza desde 1968".

AFP