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Un grupo de refugiados eritreos, antes de abordar un avión en el aeropuerto romano de Ciampino rumbo a Suecia el 9 de octubre de 2015

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El primer grupo de solicitantes de asilo eritreos partió este viernes de Italia hacia Suecia, primer traslado desde este tipo en Europa, mientras el flujo de migrantes a Grecia se aceleraba, con la llegada de 7.000 por día.

La jornada también estuvo marcada por el visto bueno de Naciones Unidas a la operación militar europea contra los traficantes de seres humanos frente a las costas de Libia que, aunque no era indispensable, le otorga una mayor legitimidad.

Un primer grupo de 19 eritreos rescatados en el Mediterráneo despegó a bordo de un avión de Roma rumbo a las inmediaciones del círculo polar ártico en Suecia, en el marco de la política de reparto de 160.000 refugiados en dos años, adoptada con dificultad por la Unión Europea.

"Este avión representa la victoria de una Europa que sabe ser solidaria y responsable, que salva vidas", declaró el ministro del Interior Angelino Alfano al despedir el grupo.

Estos 14 hombres y cinco mujeres llegaron durante la tarde a Lulea, donde la temperatura era de 2ºC, antes montar a un autobús amarillo rumbo a un gran centro de acogida.

Un centenar de demandantes de asilo en Italia y otro tanto de Grecia deberán viajar en las próximas semanas hacia Alemania, Holanda y los demás 28 países de la Unión Europea, anunció Italia.

En Nueva York, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó por 14 votos a favor y la abstención de Venezuela otra medida europea para hacer frente a la crisis migratoria, en concreto la operación militar "Sophia" que desde el miércoles busca interceptar las embarcaciones de traficantes de migrantes frente a Libia.

La resolución adoptada por la ONU es "una pequeña parte de la solución para un enorme desafío", dijo ante el Consejo el embajador británico Matthew Rycroft.

Al mismo tiempo, las operaciones de rescate continuaban frente a las costas de Libia, donde las travesías de migrantes parecen acelerarse antes de la llegada del invierno y el mal tiempo.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) señaló un fuerte aumento de las llegadas de migrantes a Grecia, que pasaron de las 4.500 diarias a finales de septiembre a las 7.000 por día actuales.

Estas operaciones no impiden, sin embargo, las tragedias repetidas en el Mediterráneo, donde más de 3.000 personas han fallecido desde inicios de 2015 intentado llegar a Europa. En la noche del jueves, un bebé de un año se ahogó cerca de la isla griega de Lesbos.

Según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), desde principios de año, han llegado 575.544 migrantes a Europa vía el Mediterráneo.

- 'Una tragedia en cualquier momento' -

En Ginebra, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, llamó a la UE a ayudar masivamente a Grecia a responder a este desafío, para que los migrantes y refugiados sean acogidos en los centros adecuados.

"Sabemos instalar un campo, una tienda de campaña, una construcción para el invierno, [pero] no sabemos preparar para el invierno a una multitud que se mueve de país en país. Es imposible. Dado el tiempo en los Balcanes, puede haber una tragedia en cualquier momento", declaró Guterres.

Mientras se organiza la acogida y la repartición de los refugiados con derecho a pedir asilo, la Unión Europea acordó el jueves repatriar en forma sistemática a los emigrantes que huyen de sus países por razones económicas.

Esta cuestión es sensible en Italia, donde según las estadísticas de Acnur, los sirios, iraquíes y eritreos -los únicos incluidos en el programa de "reubicaciones"- sólo representan un tercio de las 132.000 personas que llegaron este año.

"Los que no necesitan la protección internacional deben regresar a su país", anunció en Italia el ministro de Relaciones Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn.

Asselborn, cuyo país ocupa la presidencia de turno de la UE, y el comisario europeo para la Migración, Dimitris Avramopoulos, acudieron este viernes a la isla italiana de Lampedusa, antes de viajar el sábado a Grecia para examinar los centros de primera acogida y registro de migrantes ("hotspots").

La UE espera que podrá operarse una primera "selección" entre aquellos cuya vida no corre peligro y quienes optan al estatuto de refugiado.

En Francia, un migrante eritreo de 17 años resultó herido de gravedad cuando intentó alcanzar de un salto un vagón del Eurotúnel cerca de Calais (norte) con el objetivo de llegar a Reino Unido.

Unos 5.000 migrantes irregulares del este de África, Oriente Medio y Afganistán, principalmente, viven en tiendas en el norte de Francia con la esperanza de cruzar el canal de la Mancha.

Reunidos en Luxemburgo, los ministros de Justicia de la UE alertaron de la multiplicación de discursos racistas en las redes sociales, a consecuencia de la crisis migratoria.

AFP