Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El ministro italiano de Exteriores, Angelino Alfano, en La Valeta en 2017. Su ministerio ha convocado este martes al embajador de Austria tras el anuncio del posible despliegue de soldados en la frontera para evitar la entrada de migrantes

(afp_tickers)

El Ministerio de Exteriores de Italia convocó este martes al embajador de Austria tras el anuncio del posible despliegue de soldados en la frontera para evitar la entrada de migrantes.

"A raíz de las declaraciones del Gobierno de Austria sobre el despliegue de tropas en el paso de Brenner", en la frontera entre los dos países, el secretario general del Ministerio de Exteriores convocó al embajador de Austria en Roma, anunció con un comunicado el ministerio.

La decisión fue tomada después de que Austria anunciara el lunes que impondrá "muy pronto" controles fronterizos y desplegará soldados en su frontera con Italia si el flujo de migrantes en el Mediterráneo no se reduce.

"Espero que los controles fronterizos se activen muy pronto y que se solicite un despliegue de asistencia (del ejército)", declaró el ministro de Defensa, Hans Peter Doskozil, en edición digital del diario Krone.

Según la publicación, el ministro afirmó que este gesto es "indispensable si no se frena la llegada de migrantes a Italia". De acuerdo con el diario, hay 750 soldados "disponibles".

Austria activó los controles en su frontera este con Hungría en 2015 y ha preparado medidas físicas, como barreras, en su frontera con Italia.

El Gobierno italiano lanzó un pedido de auxilio a sus aliados europeos para que se involucren más en la crisis migratoria, que afecta especialmente a este país al ser el mayor polo de acogida de migrantes que huyen de las guerras y el hambre.

Un pedido que no ha recibido hasta ahora una respuesta oficial.

Italia ha recibido más de 85.000 migrantes en lo que va del año y en el mes de junio se han multiplicado las llegadas con hasta 10.000 personas en solo tres días.

AFP