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Un edificio destruido por un ataque aéreo en la localidad yemení de Arhab, a 40 kilómetros al norte de Saná, el 16 de febrero de 2017

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Un bombardeo de Estados Unidos contra Al Qaida en Yemen el 29 de enero provocó la muerte de entre "cuatro y 12" civiles, reconoció este jueves el general Joe Votel, uno de los jefes de las fuerzas estadounidenses destacadas en Oriente Medio.

Los militares "aceptan su responsabilidad", aseguró ante la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado.

El general Votel señaló que el bombardeo contra los yihadistas permitió obtener "información útil".

La investigación que se llevó a cabo tras el ataque no estableció ninguna "incompetencia", "mala decisión" o "error de cálculo" por parte de los militares implicados, subrayó.

El bombardeo sobre Yakla, en la provincia de Baida --centro del país-- fue la primera gran operación militar autorizada por el presidente estadounidense Donald Trump desde que asumió el poder.

La maniobra no salió como estaba prevista porque un soldado estadounidense de las fuerzas especiales y varios habitantes de la localidad murieron, además de que el bombardeo afectó a mujeres y niños.

El Ejército estadounidense también perdió un avión polivalente Osprey.

Washington ha intensificado en los últimos meses sus ataques contra Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA), sobre todo desde la llegada de Trump a la presidencia.

Desde el 2 de marzo, al menos 22 presuntos combatientes de AQPA murieron en este tipo de bombardeos.

AFP