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Simpatizantes asisten a un mitin de campaña de la Alianza Nacional para la Reforma de Jordania en el distrito jordano de Ammán, el 16 de septiembre de 2016 por la noche

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Jordania celebra el martes, en medio de cierta indiferencia, elecciones legislativas en las cuales el movimiento de los Hermanos Musulmanes podría imponerse como principal fuerza de la oposición.

La elección no suscita mucho entusiasmo ya que el Parlamento jordano dispone de poco poder y está tradicionalmente dominado por representantes de las tribus leales a la monarquía.

Unos 4,1 millones de electores -de una población de 6,6 millones- deben elegir 130 diputados entre 1.252 candidatos.

Entre los diputados electos para un mandato de cuatro años deben figurar 15 mujeres, nueve cristianos y tres representantes de las minorías circasianas y chechenas. La mayoría de los diputados seguirán siendo responsables de las tribus, base del poder del rey Abdalá II.

Los últimos sondeos dejan entrever una fuerte abstención, del 42%. Un 32,6% de los jordanos que dicen que van a votar piensan hacerlo por un miembro de su tribu o de su familia.

La gran incógnita de la elección es el resultado del Frente de Acción Islámica (FAI), el partido de los Hermanos Musulmanes que, según expertos, podría obtener 20 escaños y convertirse en la primera fuerza opositora del parlamento.

El FAI había boicoteado las elecciones de 2010 y 2013 denunciando fraudes y reclamando la revisión del sistema electoral. Debilitados por las divisiones y la represión, los islamistas anunciaron el pasado junio que iban a participar en las elecciones tras una reforma de la ley electoral.

La nueva ley permite a los partidos presentar listas y así romper con un sistema de "voto único transferible", por el que el votante asignaba su elección a varios candidatos, por orden de preferencia. Ese método en Jordania beneficiaba hasta ahora a los candidatos de las tribus.

No obstantes los islamistas y los partidos de izquierda consideran que la reforma es "insuficiente" y denuncian el poder limitado que tiene el parlamento. "La presencia de un bloque opositor permitirá al menos animar el debate político", sostuvo Kirk H. Sowell de Utica Risk Services, un gabinete con sede en Ammán.

La elecciones legislativas se llevan a cabo en un contexto delicado debido a las guerras en Siria e Irak, donde está fuertemente implantado el Estado Islámico (EI). Jordania, miembro activo de la coalición internacional contra el EI liderada por Estados Unidos, teme desde hace años que el grupo yihadista opere en su territorio.

Además debe enfrentar la afluencia de refugiados sirios. Desde el inicio del conflicto, Jordania recibió a más de 600.000 refugiados según la ONU, más de 1,4 millones según Ammán. Actualmente unos 75.000 sirios se encuentran bloqueados en la frontera jordana sin acceso a la ayuda humanitaria.

El Gobierno jordano prohibió el 21 de junio, tras un atentado suicida que dejó siete militares muertos, el paso de cualquier ayuda humanitaria hacia esos refugiados.

Jordania afirmó que ha "llegado al límite" para hacerse cargo de la situación de los refugiados y exhorta a la comunidad a compartir la responsabilidad del problema y a aumentar la ayuda.

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AFP