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Un votante indeciso muestra su patriotismo con su atuendo durante el caucus de Nevada, en Las Vegas, el 20 de febrero de 2016

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Los electores estadounidenses de cinco grandes Estados votaban este martes en unas primarias presidenciales que adquieren un carácter decisivo para varios aspirantes y podrían permitir al millonario Donald Trump acortar su camino a la nominación republicana.

Se trata del segundo 'supermartes' de la larga carrera hacia la Casa Blanca y, al igual que Trump, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton deberá mantener o ampliar entre los demócratas su ventaja sobre el senador Bernie Sanders.

En la jornada se realizarán primarias en Florida, Ohio, Illinois, Carolina del Norte y Misuri. Los republicanos tienen en juego 358 delegados y los demócratas, 691.

Para los republicanos la jornada es casi de vida o muerte, ya que en los dos Estados más importantes, Florida y Ohio, el vencedor se llevará la totalidad de los delegados (99 y 66, respectivamente), a diferencia de una distribución proporcional en el lado demócrata.

Al final de la jornada, los dos grandes partidos de Estados Unidos habrán escogido a más de la mitad de todos sus delegados a las convenciones nacionales de julio, por lo que la votación se considera un divisor de aguas en esta campaña.

Si para Trump la jornada representa la posibilidad de quedar más cerca de la nominación, para Marco Rubio, senador por Florida (sur), y para John Kasich, gobernador de Ohio (noreste), el resultado del día también puede ser el momento de arrojar la toalla.

- Jornada de vida o muerte -

En Florida, Rubio no tiene otra alternativa que una victoria para continuar con vida. Como los sondeos prácticamente descartan esa posibilidad, se abre así la expectativa de cuándo se decidirá a poner punto final a su aventura electoral.

Este martes en Miami no se registraban grandes aglomeraciones ante los puestos de votación, donde había instalados carteles indicativos en inglés, español y créole haitiano, los tres idiomas más hablados de la ciudad.

El cubano-estadounidense Peter Fleitas, de 65 años, se presentó a votar en una iglesia luterana del moderno barrio de Brickell portando un marco de fotografía en las manos, en señal de apoyo a Marco Rubio, a quien definió como "un candidato muy excepcional".

En la misma situación de Rubio se encuentra Kasich, último colocado entre los aspirantes republicanos y quien desde el inicio apostó todas sus fichas a una victoria en Ohio que lo mantenga en la disputa partidaria.

El lunes Kasich recibió el apoyo explícito y entusiasta del influyente excandidato presidencial republicano Mitt Romney, un "antiTrump" declarado.

En este escenario, el senador ultraconservador Ted Cruz espera pacientemente que Rubio y Kasich abandonen sus campañas para buscar capitalizar el voto antiTrump en el interior del campo conservador.

Por su parte, este martes Trump dijo que espera ganar en los cinco Estados, pero en cualquier caso minimizó la posibilidad de que una derrota en Ohio represente un golpe fatal a su candidatura.

Un video producido por dirigentes republicanos y que compila frases pronunciadas por Trump en esta campaña con fuerte contenido misógino y sexista pasó a dominar las discusiones políticas desde el lunes, volviendo a dejar al polémico millonario en el centro de la polémica.

Este martes, en declaraciones a la red ABC, Trump afirmó que el video había sido instigado por Romney, y aseguró que su campaña hasta ahora tiene notable éxito entre las mujeres.

Este mismo martes, el presidente Barack Obama expresó durante un discurso su sorpresa ante el nivel al que había caído la campaña: "Hemos escuchado una retórica vulgar y divisiva orientada a mujeres, minorías o personas que no se parecen a nosotros o que no rezan como nosotros".

- Acortar distancias -

En tanto, entre los demócratas, Bernie Sanders decidió elevar el tono de su retórica tanto para responder a recientes acusaciones de Trump como también contra la propia Clinton, en una tentativa por acortar las distancias.

En un discurso, Sanders calificó a Trump como un "mentiroso patológico" después de que el millonario asegurara que los episodios de violencia registrados en sus actos de campaña fueron incentivados por seguidores del senador de Vermont.

La exsecretaria de Estado es franca favorita para alzarse con la victoria en Florida y Carolina del Norte, aunque en los otros tres Estados donde se realizan primarias Sanders le pisa los talones.

Sin embargo, para acortar la desventaja que lo separa de Clinton, a Sanders no le alcanza con ganar, sino que tiene que hacerlo por un enorme margen.

Aun perdiendo ajustadamente, Clinton sigue sumando fuerzas para la convención nacional demócrata y así pavimenta su camino a la nominación partidaria a las presidenciales del 8 de noviembre.

Para Sanders, la clave es el Estado de Ohio, donde los sondeos atribuyen a Clinton una ventaja de entre dos y tres puntos porcentuales.

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AFP