Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Jean-Claude Juncker habla durante su discurso sobre el estado de la Unión Europea ante la Eurocámara, este miércoles 13 de septiembre en la ciudad francesa de Estrasburgo

(afp_tickers)

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, desveló este miércoles sus planes para impulsar la Unión Europea, asegurando que el bloque debe aprovechar el actual "viento en popa" tras una serie de crisis con el Brexit como punto culminante.

"Europa tiene de nuevo el viento en popa. Tenemos ahora una ventana de oportunidad, pero esta no continuará siempre abierta", aseguró Juncker en su tradicional debate sobre el Estado de la UE ante la Eurocámara en Estrasburgo (noreste de Francia).

El optimismo sobre el futuro del bloque impregnó el discurso del jefe del Ejecutivo comunitario, quien, en su debate de 2016, subrayó la "crisis existencial" que vivía el bloque tras hacer frente a años de crisis económica y migratoria, a la que se sumó ese año la victoria del Brexit.

A dos años del fin de su mandato, a finales de 2019, el veterano político europeo se propuso como objetivo para los próximos meses avanzar en el debate sobre una mayor integración de la zona euro, a la que, a su juicio, deberían unirse casi todos los países del bloque, al igual que a la zona de libre circulación Schengen.

- 'Europa más fuerte y más unida' -

Desde su último discurso del Estado de la UE, la crisis migratoria parece encauzada, las economías europeas presentan índices de crecimiento, el desempleo en la zona euro cayó por debajo del 10% y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha convertido a los 28 en los principales defensores del libre comercio a nivel mundial.

El comercio es una de las prioridades de Juncker para la construcción de una Europa "más fuerte y más unida". En este sentido, propuso abrir en un futuro negociaciones para un acuerdo comercial con Nueva Zelanda y Australia, que se suman a las vigentes con los países del Mercosur y México.

Otra de sus propuestas es proteger los sectores estratégicos europeos mediante un "marco" de control de las inversiones extranjeras en el bloque, en respuesta a las inquietudes de las grandes economías europeas sobre las adquisiciones chinas.

Y, en el campo migratorio, Juncker alabó la gestión de Italia en el Mediterráneo Central e insistió en la necesidad de mejorar el ritmo de las devoluciones a sus países de origen de migrantes que no consigan el asilo y el refuerzo a su vez de vías legales de migración a la UE.

- 'El Estado de derecho no es opcional' -

La crisis migratoria abrió una nueva crisis en el bloque, en concreto con los países del este del bloque, más reacios a acoger refugiados como Polonia y Hungría. Sus Gobiernos están también en el punto de mira de Bruselas por sus políticas, consideradas como antidemocráticas.

"De este a oeste, Europa debe respirar con sus dos pulmones, si no, nuestro continente podría quedarse sin aliento", advirtió Juncker, quien subrayó además que "el Estado de derecho no es opcional en la UE", en aparente referencia a la controvertida reforma judicial en Polonia.

A sus 62 años, el ex primer ministro luxemburgués tampoco dejó pasar la ocasión para expresar su visión de Europa, como suerte de legado de su mandato, y urgió a unas reformas ambiciosas de las instituciones durante su discurso de marcado corte europeísta.

En plena reflexión sobre el futuro de una UE a 27, se mostró partidario de aunar la función de comisario europeo de Asuntos Financieros y la de presidente del Eurogrupo (reunión de los ministros de los 19 países del euro), en una especie de súperministro europeo de Economía y Finanzas.

El luxemburgués abogó además por fusionar los cargos de presidente del Ejecutivo comunitario (Comisión) con el de presidente del Consejo Europeo, que coordina a los 28 mandatarios del bloque. "La eficacia europea ganaría fuerza", aseguró.

Dinamarca y Holanda acogieron de buen grado la propuesta del político conservador, si bien un alto responsable europeo consideró que esta "vieja idea" necesitaría una modificación de los Tratados europeos.

- 'Lo lamentarán' -

Aunque algunos eurodiputados criticaron que su programa cojea en el aspecto social, todos estuvieron de acuerdo en que la UE no puede ceder a la autocomplacencia tras años de crisis, máxime cuando el presidente de la Comisión prefirió centrar su discurso de 80 minutos en el futuro, dedicando poco tiempo al Brexit.

"El Brexit no es el futuro de Europa", subrayó Juncker, para quien el bloque, en plenas negociaciones con Londres sobre su divorcio, lamentará la marcha de Reino unido. "Ustedes también lo lamentarán", agregó cuando los antieuropeístas británicos lo abuchearon.

Su líder, Nigel Farage, le respondió: "Gracias a Dios nos estamos marchando. Ustedes no han aprendido nada del Brexit". La primera ministra británica, Theresa May, no vio el discurso, si bien recibirá un resumen, según su oficina.

Y, para confirmar la unidad a 27, Juncker propuso celebrar una cumbre en Rumanía el 30 de marzo de 2019, justo después de la marcha de los británicos y algunos meses antes de que expire su mandato como jefe de la Comisión Europea.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP