Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, levanta su mano con el signo de la victoria en la inauguración del nuevo presidente de El Salvador, Salvador Sanchez Ceren, en San Salvador, El Salvador, el 1 de junio de 2014

(afp_tickers)

El vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, fue procesado por "cohecho" y "negociaciones incompatibles" en una causa judicial por corrupción cuando era ministro de Economía, y la oposición reclamó el sábado que se aparte del cargo.

Boudou, de 51 años, se convierte así en el primer vicepresidente en funciones de la historia argentina en ser procesado en un caso de corrupción, pero anticipó que apelará el fallo.

La medida judicial asesta un golpe al gobierno de centroizquierda de Cristina Kirchner, cuando enfrenta una situación delicada en medio de la pelea judicial con fondos especulativos en Estados Unidos, cuyas consecuencias ponen a Argentina en peligro de default.

"Para el gobierno es un golpe muy duro. Hay mucha atención al contexto político", dijo el analista Rosendo Fraga de la consultora Nueva Mayoría, en declaraciones al canal Todo Noticias.

La presidenta, que hasta ahora ha respaldado a Boudou, no se expresó aún sobre esta nueva instancia.

Boudou se encuentra de viaje oficial en Cuba y tiene previsto asistir el martes en Panamá a la asunción del presidente electo Juan Carlos Varela, y hasta el momento no se modificó la agenda.

El juez federal Ariel Lijo dictó el procesamiento "sin prisión preventiva" y ordenó un embargo sobre sus bienes por 200.000 pesos (unos 25.000 dólares) informó pasada la medianoche del viernes el Centro de Información Judicial (CIJ), el sitio de noticias del Poder Judicial argentino.

Por su condición de vicepresidente y titular del Senado, Boudou goza de fueros, que sólo perdería si renunciara o fuera destituido por juicio político, por lo que si bien puede ser juzgado no puede ser detenido.

Lijo acusa a Boudou de haberse quedado --a través de la empresa fantasma The Old Found y de un testaferro-- con 70% de la empresa Ciccone, que tiene el monopolio de la impresión del papel moneda, a cambio de haber intervenido para evitar la quiebra de esa firma en 2010, cuando era ministro de Economía.

El abogado de Boudou, Diego Pirota, anticipó el sábado que apelará ante la Cámara Federal el procesamiento "probablemente el próximo viernes" y denunció una "animosidad" del juez contra su cliente.

"Hablé con Boudou y no nos sorprendió para nada el procesamiento", dijo el letrado a radio América y advirtió que "lo jurídico acá no le interesa a nadie, (la sentencia) parece un cuento de hadas contado en forma fantástica".

Horas antes de conocerse el procesamiento dictado en un horario inhabitual, Boudou había solicitado, a través de su abogado, una nueva audiencia para ampliar su declaración indagatoria del 9 de junio, cuando declaró como imputado por más de siete horas.

Lijo fijó fecha para el 16 de julio, cuando se prevé que Boudou esté a cargo del Ejecutivo, porque Kirchner debería estar ese día en Brasil, invitada a participar de una cumbre del BRICS.

El juez procesó por cohecho además a un socio de Boudou (José Núñez Carmona) y un supuesto testaferro (Alejandro Vanderbroele), así como al exdueño de la imprenta y su yerno, Nicolas Ciccone y Guillermo Reinwick, respectivamente, y a Guillermo Resnik Brenner, exjefe de asesores del ente recaudador fiscal.

"Boudou, aprovechando su condición de funcionario público, y Nuñez Carmona, habrían acordado con Nicolás y Héctor Ciccone, y Guillermo Reinwick la cesión del 70% de la empresa 'Ciccone Calcográfica' a cambio de la realización de los actos necesarios para que la firma pudiera volver a operar y contratar con la Administración Pública", señala la resolución judicial de 333 fojas.

El vicepresidente ha sostenido que es víctima de una campaña de medios de comunicación y asegura que demostrará su inocencia.

- Apartar del cargo a Boudou -

La oposición aplaudió el procesamiento y pidió que Boudou sea apartado del cargo, cuando en Argentina la puja política va creciendo en vistas a las elecciones presidenciales de 2015.

Ernesto Sanz, presidente de la socialdemócrata Unión Cívica Radical (UCR), responsabilizó a Kirchner por haber designado a Boudou para acompañarla en la fórmula que se impuso con 54% de los votos en los comicios de 2011.

"Es muy grave. Pedimos que Boudou tome licencia, no que renuncie", dijo Sanz.

"Los fundamentos de la resolución del juez son causa suficiente para el inicio del juicio político", apuntó Julio Cobos, exvicepresidente de Kirchner pero actual postulante a la presidencia por la UCR.

El diputado Sergio Massa, precandidato por el peronismo disidente, pidió que se "articule junto a las demás fuerzas la posibilidad de llevar adelante un juicio político" contra Boudou.

"El Gobierno tiene que sacarse de encima a este hombre que no nos puede estar representando", declaró la diputada Margarita Stolbitzer (centroizquierda).

Laura Alonso, legisladora del PRO (derecha), reclamó un juicio político y culpó al oficialismo de negarse a iniciar el proceso de destitución del vicepresidente.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes









swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP