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El expresidente ejecutivo del fabricante de vehículos alemán Porsche Wendelin Wiedeking (centro), en Stuttgart, suroeste de Alemania, donde el 22 de octubre de 2015 ha comenzado el juicio contra él y otro exdirigente por manipulación bursátil

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El juicio de Wenderlin Wiedeking y Holger Härter, expresidente y antiguo director financiero del constructor automovilístico alemán Porsche, sospechosos de manipulación bursátil, comenzó este jueves en Stuttgart.

En este caso, que comenzó con la compra fallida del grupo alemán Volkswagen por Porsche, la fiscalía intentará demostrar que Wiedeking y Härter intentaron engañar a los inversores.

El 26 de octubre de 2008, tras años de aumento progresivo de su participación en Volkswagen, Porsche anunció para sorpresa general que poseía el 74,1% del capital y que aspiraba a alcanzar el 75% en 2009, adquiriendo así el control del primer constructor europeo. Entre marzo y octubre de 2008, "Porsche desmintió en al menos cinco comunicados distintos" cualquier intención de controlar Volkswagen, acusa la fiscalía de Stuttgart, que quiere demostrar que Wiedeking y Härter habían preparado esa OPA con anterioridad.

El comunicado de Porsche en octubre de 2008 provocó un alza espectacular de las acciones de Volkswagen, que llegó a superar los 1.000 euros, causando fuertes pérdidas entre algunos inversores, sobre todo, los fondos que especulaban sobre una caída de los títulos del gigante alemán.

La manipulación de los precios bursátiles, incluso con la difusión de "informaciones incorrectas o engañosas", puede ser condenado con penas de hasta cinco años de cárcel, según la ley alemana.

El intento de OPA de Porsche, mediante un endeudamiento masivo, fracasó y fue Volkswagen quien acabó adquiriendo el fabricante de coches de lujo, salvándolo de la quiebra. Sin embargo, el 'holding' Porsche SE, controlado por las familias Porsche y Piëch, sigue siendo accionista mayoritario de Volkswagen con un 52% de las acciones.

AFP