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Unos partidarios del presidente electo de Burkina Faso, Roch Marc Christian Kaboré, celebran el 1 de diciembre de 2015 en Uagadugú los resultados de las elecciones

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El exprimer ministro Roch Marc Christian Kaboré fue elegido presidente de Burkina Faso en la primera vuelta de la elección celebrada el domingo, convirtiéndose así en el primer jefe de estado elegido democráticamente desde 1978.

Kaboré, que en 2014 rompió con el depuesto presidente Blaise Compaoré, obtuvo el 53,49% de los sufragios (1.668.169 votos), por lo cual no será necesaria una segunda vuelta, anunció el lunes la Comisión Electoral Nacional Independientes (CENI).

En segundo lugar, con el 29,65% (924.811 votos), se ubicó Zephirin Diabré, que había reconocido su derrota pocos minutos antes de que el CENI proclamará la victoria de Kaboré.

En la elección, participaron catorce candidatos, entre ellos dos mujeres.

Kaboré obtuvo un resultado histórico, que supera de lejos los que logró Blaise Compaoré durante los 27 años que estuvo en el poder.

"Debemos comenzar a trabajar inmediatamente. Todos juntos debemos servir al país", declaró Kaboré, aclamado por miles de partidarios reunidos ante la sede de su partido. "A los jóvenes, a las mujeres y a los ancianos", Kaboré prometió un "mejor porvenir".

El presidente electo felicitó "calurosamente a los organismos de la transición" que organizaron la elección tras la caída de Compaoré.

Un 52,4% de los 5,5 millones de inscritos en el padrón electoral participó en los comicios, que ponen fin a un año de tensa transición y, sobre todo, a 27 años de poder de Compaoré.

Burkina Faso, cuya historia está marcada por numerosos golpes de Estado, espera también iniciar una era de estabilidad democrática. Las elecciones presidenciales y legislativas celebradas el domingo tuvieron lugar un año después de la insurrección popular que en octubre de 2014 expulsó del poder de Blaise Compaoré, que intentaba modificar la Constitución para perpetuarse en el poder.

La elección fue "globalmente satisfactoria", aunque se registraron algunas anomalías, declaró el presidente de la CENI, Barthélemy Kéré. Por su parte, la Convención de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Observación Doméstica de las Elecciones (CODEL) consideró que las elecciones del domingo "marcan un giro decisivo en la historia política de Burkina Faso".

Las elecciones presidenciales y legislativas estaban inicialmente previstas para el 11 de octubre, pero fueron postergadas a causa de un golpe de Estado fallido, el 17 de septiembre, dirigido por un general favorable a Compaoré.

Roch Marc Christian Kaboré fue compañero de partido de Blaise Compaoré durante 26 años, durante los cuales ocupó varios cargos prestigiosos, entre ellos el de primer ministro y presidente del Parlamento. Tras caer en desgracia, Kaboré, opuesto a la modificación de la Constitución, rompió con Compaoré y fundó su propio partido.

La victoria del domingo ilustra la personalidad de Kaboré, que supo reunir en torno a su candidatura a expartidarios del régimen y a los opositores y conseguir adhesiones tanto en el mundo rural como urbano.

Kaboré pertenece a la etnia mayoritaria de los mossi (53%) y es de religión católica en un país de mayoría musulmana (60%).

Kaboré, 58 años, un exbanquero, es una persona afable y moderada. Sus críticos lo acusan de oportunismo y de carecer de firmeza.

El partido de Compaoré, el Congreso para la Democracia y el Progreso (CDP), no pudo presentar a un candidato a la presidencia debido a una polémica ley que excluyó de la carrera presidencial a los que apoyaron el intenteo de modificación de la Constitución de Compaoré. Sin embargo, el CDP podría obtener un buen resultado en las elecciones legislativas, cuyo resultado no se conoce aún.

AFP