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El secretario de Estado estadounidense, John Kerry (c), ve un partido de baloncesto entre adolescentes griegos y turcos el 3 de diciembre de 2015 en Nicosia

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Un acuerdo para poner fin a la división de Chipre, la isla mediterránea cortada en dos desde hace 40 años, está "al alcance de la mano", afirmó el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, el jueves en Nicosia.

En su primera visita como responsable de la diplomacia estadounidense, Kerry buscaba animar las negociaciones de paz relanzadas en mayo, bajo patrocinio de la ONU, entre los dirigentes de ambos sectores de la isla.

"Estoy más convencido que nunca de que una solución a la división de Chipre está al alcance de la mano", declaró Kerry a la prensa después de haberse reunido separadamente con los dirigentes de la partes grecochipriota y turcochipriota.

Las esperanzas de lograr un acuerdo sobre este difícil tema han aumentado desde que ambos líderes reanudaron en mayo las negociaciones de paz bajo patrocinio de la ONU.

"En los últimos meses, se ha vuelto claro que la situación comenzó a cambiar y se han registrado avances tangibles", afirmó el responsable de la diplomacia estadounidense. Agregó que su país está "focalizado al más alto nivel" sobre el asunto chipriota.

Estados Unidos habla con frecuencia de un "conflicto congelado", refiriéndose a Chipre. "Estados Unidos está y seguirá implicado con Chipre y su pueblo (...) Pensamos que ya llegó la hora de Chipre", añadió Kerry.

Durante su visita, Kerry se entrevistó con el presidente de la República de Chipre, Nicos Anastasiades, y luego con Mustafa Akinci, quien dirige la República Turca de Chipre-Norte (RTCN), reconocida solo por Turquía.

Cenó en compañía de ambos en la residencia del emisario de la ONU, el noruego Espen Barth Eide, que patrocina el proceso de paz.

- Un modelo -

La isla está dividida desde la invasión en 1974 de su parte norte por parte de Turquía, en reacción a un golpe de estado nacionalista que buscaba anexar la isla a Grecia, lo que causó inquietud de la minoría turcófona de la isla.

Chipre, uno de los 28 miembros de la Unión Europea, está situado cerca de Oriente Medio, en especial de una Siria en guerra, cuyas costas están a solo a unos cien kilómetros.

Para Estados Unidos, el interés de ver a la isla reunificada es muy estratégica: los estadounidenses piensan que serviría de "modelo" de paz en una región en plenas turbulencias, en Siria, Israel, Líbano o Libia.

"Un Chipre unificado será un faro de esperanza en una parte del mundo tan turbulenta (...) Será un modelo para otros lugares que buscan un futuro pacífico y multiétnico", argumentó Kerry, quien ha buscado sin éxito un acuerdo de paz entre Israel y los palestinos y busca hallar solución en Siria.

Las negociaciones de Chipre también son animadas por la UE y Rusia, cuyo ministro de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov efectuó el miércoles una visita a Chipre.

Presente el martes en el norte de Nicosia, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, afirmó que su país "está dispuesto a una solución viable, justa y pacífica".

Desde mayo, una serie de medidas de buena voluntad fueron anunciadas de ambos lados, en especial sobre la búsqueda de las personas desaparecidas desde hace 50 años.

AFP