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El secretario de Estado estadounidense, John Kerry (I) junto al presidente afgano Ashraf Ghani en una rueda de prensa en el palacion Dilkusha en Kabul el 9 de abril de 2016

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El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, llamó este sábado a los talibanes a unirse al proceso de paz con el gobierno afgano en una visita sorpresa a Kabul destinada a mostrar el apoyo de Washington a este ejecutivo.

Unos minutos después de su salida del país, la capital afgana retumbó con el sonido de al menos dos explosiones.

"Un cohete cayó cerca de una escuela de niñas, pero no causó heridos", declaró Abdul Rahman Rahimi, jefe de la policía de Kabul, que dijo estar investigando las otras deflagraciones.

El ataque con cohete no fue reivindicado, pero los talibanes suelen atacar objetivos militares y del gobierno en la capital afgana.

La visita de Kerry se produjo en un momento en el que Kabul trata de llevar a los insurgentes talibanes a la mesa de negociaciones para poner fin a un conflicto que desgarra el país desde 2001.

Pero los islamistas rechazan cualquier diálogo directo mientras no se cumplan sus condiciones, que incluyen la salida del contingente de 13.000 soldados extranjeros presentes en Afganistán.

"Hemos hablado de nuestro objetivo común, que es iniciar negociaciones de paz con los talibanes", declaró Kerry tras reunirse con el presidente afgano Ashraf Ghani. "Llamamos a los talibanes a entrar en un proceso de paz", añadió.

Además de Ghani, Kerry se entrevistó con su número dos, Abdulá Abdulá. El secretario de Estado, muy implicado desde hace años en el proceso político de este país, manifestará también "su apoyo a los esfuerzos del gobierno afgano para poner fin al conflicto en Afganistán, gracias a un proceso de paz y de reconciliación con los talibanes", señaló el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby.

- 9.800 soldados estadounidenses -

Antes de viajar a Kabul, Kerry había realizado esta semana otra visita sorpresa a Irak, donde el viernes prometió aumentar la presión sobre el grupo yihadista Estado Islámico (EI). Esta visita era la primera que realizaba a este país desde 2014.

Estados Unidos retiró el grueso de sus tropas de Afganistán y mantiene allí a unos 9.800 soldados. Ambos países tienen un "acuerdo de asociación estratégica", y cuentan con una comisión bilateral que se reunirá el sábado para hablar de "seguridad, defensa, democracia, gobernanza, desarrollo económico y social", en palabras de Kirby.

A nivel político, las elecciones legislativas están programadas para el 15 de octubre, más de un año después de la expiración del mandato de los 249 diputados.

El importante retraso se debe a la insurrección talibán, que hace temer seriamente por la seguridad de los electores y los organizadores.

Además sigue habiendo un desacuerdo profundo entre Ghani y Abdulá sobre la forma de organizar las elecciones tras la presidencial de 2014.

Los dos políticos reivindicaron la victoria durante tres meses, hasta acordar un reparto de poder, gracias a la mediación de Kerry.

Sin embargo, persisten las fricciones en el seno del ejecutivo afgano. Varios ministros renunciaron a sus cargos debido a los profundos desacuerdos entre Ghani y Abdulá. Entre ellos, figuraba la elección como ministro del Interior de Noor ul-Haq Ulumi, que dimitió en febrero. Su sucesor, Taj Mohammed Jahid, fue confirmado este sábado por los parlamentarios de Cámara baja.

- Resistencia talibán -

Después de 18 meses de gobierno de unidad, "no hay duda de que hay desafíos. Desafíos políticos y desafíos relacionados con la resistencia de (...) los talibanes", comentó por su lado el representante especial de Estados Unidos para Pakistán y Afganistán, Richard Olson.

A principios de marzo los talibanes afganos rehusaron participar en las negociaciones de paz directas con el gobierno de Kabul, frustrando las esperanzas de este ejecutivo de resolver un conflicto que dura ya más de 14 años y ha dejado decenas de miles de víctimas.

Este rechazo ha enfriado las expectativas del gobierno afgano y de sus socios chino, estadounidense y paquistaní que esperaban asistir a una reanudación del diálogo, en momentos en que, en cambio, los combates proliferan en todo el país y que la "ofensiva de primavera" de los talibanes se espera se inicie en las próximas semanas.

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AFP