Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El primer ministro de Kosovo, Isa Mustafa, toma la palabra durante una sesión parlamentaria en Pristina el 10 de mayo de 2017

(afp_tickers)

Kosovo tendrá que celebrar elecciones legislativas anticipadas, después de que el Parlamento aprobara este miércoles una moción de censura contra el Gobierno, último episodio de la crisis política que afronta desde hace más de un año el país balcánico.

Estos comicios deberán celebrarse en un plazo de 45 días, según la Constitución kosovar, y se espera que el presidente, Hashim Thaçi, las convoque de aquí a finales de esta semana.

La coalición gobernante no superó un desacuerdo entre sus dos formaciones principales: el Partido Democrático de Kosovo (PDK), del presidente Thaçi, y la Liga Democrática de Kosovo (LDK), del primer ministro, Isa Mustafa.

Ambos partidos de centroderecha se enfrentaron respecto a la ratificación en el Parlamento de un acuerdo sobre la demarcación de la frontera con Montenegro.

Kosovo, que se independizó de Serbia en 2008, cerró en agosto de 2015 un acuerdo con Montenegro para delimitar una frontera entre ambos países. Ésa era una de las condiciones de la Unión Europea (UE) para eximir de visado a los kosovares, un asunto clave para este país de 1,8 millones de habitantes, de mayoría albanesa.

Pero la ratificación del acuerdo se aplazó muchas veces en el Parlamento ante la feroz resistencia de la oposición.

- El PDK se une a la oposición -

El hecho de que la LDK quisiera volver a debatir el trazado de la frontera con Montenegro este miércoles, antes incluso de examinar la moción de censura presentada por los partidos opositores, precipitó la caída del Gobierno.

El PDK se unió a la oposición y le permitió conseguir lo que deseaba: la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas, un año antes del final del mandato gubernamental.

El principal partido opositor, Vetevendosje, había organizado manifestaciones violentas sobre el asunto fronterizo, llegando incluso a lanzar gases lacrimógenos durante varias sesiones parlamentarias, con el fin de impedir los debates sobre la propuesta.

El AAK, del exlíder rebelde Ramush Haradinaj, al que Serbia acusa de crímenes de guerra durante el conflicto de 1998 y 1999, también llevaba mucho tiempo reclamando esas elecciones.

- Reforzar la legitimidad popular -

Para varios analistas y observadores occidentales, la decisión del PDK de unirse a la oposición podría ser un intento de reforzar su legitimidad popular con un éxito electoral, anticipando los posibles resultados de la investigación del tribunal especial creado para juzgar a exjefes rebeldes del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK), acusados de crímenes de guerra.

Entre los nombres de exguerrilleros que podrían ser inculpados está el del propio presidente Thaçi.

El conflicto de 1998-1999 entre rebeldes albanokosovares y las fuerzas serbias enviadas por Slobodan Milosevic es la última de las guerras que azotaron la exYugoslavia.

El enfrentamiento cesó cuando la OTAN bombardeó Serbia, provocando así la retirada de las fuerzas serbias de Kosovo, que estaba entonces como ahora bajo la protección de la OTAN y las fuerzas internacionales.

Más de 110 países reconocen la independencia de Kosovo, pero Serbia sigue rechazándola con el apoyo de Rusia.

Belgrado y Pristina entablaron en 2011 un diálogo para normalizar sus relaciones, pero éstas continúan siendo tensas y los entre 100.000 y 150.000 serbios que aún viven en Kosovo se siguen considerando ciudadanos de Serbia.

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

AFP