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Líbano vuelve a postergar discusiones para formar gobierno en medio de creciente crisis

El primer ministro libanés Saad Hariri comunica su renuncia el 29 de octubre de 2019 en Beirut. Fotografia distribuída por la agencia libanesa Dalati y Nohra afp_tickers
Este contenido fue publicado el 16 diciembre 2019 - 13:03
(AFP)

Las consultas parlamentarias para tratar de formar un nuevo gobierno libanés fueron suspendidas este lunes por segunda vez en una semana, en un marco de crecientes tensiones y disturbios.

El país ha vivido durante dos meses al ritmo de un movimiento de protesta sin precedentes contra toda la clase política, a la que los manifestantes acusan de corrupción e incompetencia, que llevó a renunciar al primer ministro Saad Hariri el 29 de octubre.

Desde entonces los partidos políticos han intentado negociar la formación de un nuevo gobierno, para consternación de los manifestantes, que exigen una administración formada únicamente por técnicos ajenos a los partidos que han gobernado el país.

Mientras tanto la situación socioeconómica continúa deteriorándose en este país muy endeudado y con un tercio de la población por debajo del umbral de pobreza.

El presidente Michel Aoun "respondió al deseo del primer ministro Hariri de posponer las consultas parlamentarias hasta el jueves 19 de diciembre", informó este lunes la presidencia en un tuit.

Estas consultas, previstas por la Constitución, se establecieron inicialmente para el 9 de diciembre, después de varias semanas de dilación que alimentaron la ira de la calle, antes de posponerse por una semana.

Una de las razones del aplazamiento sería la falta de unanimidad entre los principales bloques políticos sobre una eventual nueva designación de Hariri.

Esta posibilidad es rechazada por gran parte de los manifestantes, que exigen incansablemente un gabinete compuesto exclusivamente por tecnócratas y personalidades independientes de los partidos tradicionales encabezados por líderes comunitarios.

Algunas decenas de personas se manifestaron este lunes cerca del domicilio de Hariri en protesta. "Nos manifestaremos aquí hasta que formen el gobierno que queremos", afirmó el militante Claude Jabre.

- "Caos generalizado y actos de vandalismo" -

El anuncio del aplazamiento de las consultas se produce tras una jornada de enfrentamientos el domingo que se saldó con decenas de heridos cerca del Parlamento en Beirut.

En un comunicado publicado el lunes, el ejército libanés deploró el "caos generalizado" del domingo, refiriéndose a "actos de vandalismo y ataques contra la propiedad pública y privada".

Ya el sábado por la noche, decenas de personas resultaron heridas en Beirut, durante protestas reprimidas por las fuerzas policiales con balas de goma y gases lacrimógenos.

Los incidentes del fin de semana se contaron entre los más violentos desde el inicio del movimiento de protesta hace dos meses y la ministro del Interior, Raya Al Hasan, ha pedido una investigación.

También el coordinador especial de la ONU para Líbano, Jan Kubis, abogó este lunes a favor de una investigación sobre el "uso excesivo de la fuerza" en la represión de las protestas en Líbano.

El sistema político en el Líbano, un pequeño país multiconfesional, busca garantizar el equilibrio entre las diferentes comunidades religiosas, asignando cada cargo de importancia política a un grupo predeterminado.

Pero esto a menudo desemboca en negociaciones interminables. Varios nombres han estado circulando en las últimas semanas, sin haber sido seleccionados, ya que todos los candidatos han sido rechazados por la calle.

El poderoso movimiento chita de Hezbolá, que es parte del gobierno que renunció, ha dejado de lado repetidamente la idea de un gabinete compuesto exclusivamente por tecnócratas.

- "Hambruna" -

Estas idas y vueltas han provocado la ira de los manifestantes en el marco de una situación económica y financiera que, ya precaria antes del comienzo de la disputa, se ha deteriorado más con el aumento de las restricciones bancarias y la escasez de efectivo.

Reunidos el miércoles en París, los principales respaldos internacionales de Líbano condicionaron cualquier ayuda financiera al establecimiento de un gobierno "efectivo y creíble", que inicie rápidamente reformas de "emergencia".

"Las autoridades políticas deben activarse porque el país se encuentra en una situación dramática", agregó el domingo el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Yves Le Drian.

Mientras tanto, el jefe del Parlamento libanés, Nabih Berri, denostado por la población, advirtió el lunes sobre el riesgo de una "hambruna" si la crisis continuaba.

El Banco Mundial estima que 2019 concluye con una caída del Producto Interno Bruto de al menos 0.2%, mientras la deuda llega a 86.000 millones de dólares, equivalente al PIB de un año medio, una de las tasas más altas del mundo.

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