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El presidente Donald Trump habla durante una rueda de prensa que dio el pasado 16 de febrero en la Casa Blanca, en Washington

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Tanto a lo largo de la campaña como desde su llegada al poder, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha convertido los ataques violentos contra la prensa en su marca de fábrica. Pero las restricciones de acceso impuestas a ciertos medios marcan un giro que ha provocado indignación.

Medios como The New York Times, Los Angeles Times, CNN y Politico no fueron autorizados a participar el viernes a la sesión informativa diaria del portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer. Otros más cercanas al poder, como Breitbart o One America News, fueron recibidos sin problemas.

La sesión informativa, que permite preguntar sobre la actualidad del día, no fue organizada en la sala de prensa frente a las cámaras como suele suceder, sino en la oficina de Spicer, lo que de por sí es un hecho raro.

El diario The New York Times denunció que esta decisión fue "un insulto a los ideales democráticos" y la televisión CNN la tildó de "inaceptable".

"Trump ha dejado entrever una visión autoritaria preocupante de la presidencia (...); castigar a organizaciones que publican artículos críticos sobre el presidente cae exactamente en esta categoría", escribió Los Angeles Times, que en su opinión este episodio aumenta el tono de "la guerra de la Casa Blanca contra la prensa libre".

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca protestó "de forma enérgica" contra esta iniciativa.

La decisión tomó una particular envergadura porque ocurrió unas horas después de que Trump volviera a arremeter contra los medios, calificados por enésima vez de "deshonestos" y algunos de ellos como "enemigos del pueblo".

"Les digo simplemente que son personas deshonestas", lanzó también hace una semana delante de decenas de periodistas durante una conferencia de prensa. "¡El público ya no les cree!", exclamó.

- Ausencia en la cena de corresponsales -

El sábado por la tarde, el presidente republicano embistió de nuevo contra los medios anunciando por Twitter que no participará en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, rompiendo así una antigua tradición.

"No asistiré a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca este año. Mis mejores deseos para todos ¡Y que disfruten de la velada!", escribió Trump en Twitter.

Esta cena de gala se realiza cada año en un hotel de Washington y reúne a lo más selecto de la prensa, del mundo político de EEUU y a personajes famosos. Esta velada, instituida en 1921, permite al presidente de EEUU pronunciar un discurso en el que se ríe de sí mismo, lleno de sarcasmos, y burlarse de sus adversarios políticos.

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que organiza esta cena para recaudar fondos para financiar becas de periodismo, afirmó por su parte que la gala se llevaría a cabo como estaba previsto.

La cena "ha sido y seguirá siendo una celebración de la Primera Enmienda (sobre la libertad de expresión) y del importante papel que desempeñan los medios independientes en una república sana", tuiteó el presidente de la asociación, Jeff Mason.

La sesión informativa del viernes había sido anunciada inicialmente como un encuentro con la prensa abierto a todos los medios acreditados, antes de transformarse en algo para un grupo más selecto, con participantes elegidos a dedo.

Varios medios que cubren habitualmente la Casa Blanca, como las agencias de información Reuters y Bloomberg, estuvieron presentes. Forman parte de un grupo reducido de periodistas -llamado 'pool'- con acceso a ciertos actos cuyo contenido comparten luego con sus colegas.

La Agencia France-Presse (AFP), que forma parte del 'pool', no fue invitada, pero protestó y finalmente asistió a la sesión informativa.

Durante el encuentro en su oficina, cuya grabación fue posteriormente difundida por los periodistas que participaron, Spicer aseguró que la nueva Administración se ha mostrado de manera general muy "accesible". No se pronunció específicamente sobre las razones de la "clasificación" que tuvo lugar ese mismo día.

El choque con la prensa sacó a la luz una grabación realizada en diciembre por Politico, cuando Trump ya había sigo elegido presidente pero todavía no había asumido el poder. En ella, Spicer afirmó claramente que se oponía a la idea de prohibir el acceso a ciertos medios.

"Que sean conservadores, progresistas u otros, creo que es lo que hace que una democracia sea una democracia, a diferencia de una dictadura", argumentaba.

El exportavoz de George W. Bush, Ari Fleischer, juzgó en Twitter que prohibir el acceso a ciertos medios a una sesión informativa es una decisión "poco prudente y contraproducente". También pidió analizar el incidente con perspectiva. "Cálmense", lanzó.

"Los portavoces deben encontrarse con toda la prensa. Pero, más allá de eso, no es nada inhabitual que los presidentes se reúnan con periodistas que eligen y la Casa Blanca también lo hace todo el tiempo", resaltó.

AFP