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Camiones y contenedores de mercancías el pasado 12 de abril en el puerto de Qingdao, al este de China

(afp_tickers)

Las importaciones chinas contrariaron las previsiones pesimistas y se estabilizaron en mayo, después de un año y medio de fuertes caídas, una señal alentadora para la potencia asiática y para los países que dependen de su demanda.

Las compras externas de la segunda economía mundial totalizaron en abril 131.100 millones de dólares, un retroceso de 0,4% respecto al mismo mes de 2015, informaron este miércoles las aduanas chinas.

La contracción mensual fue la 19ª consecutiva pero la de menor magnitud desde octubre de 2014, cuando la facturación de las importaciones había caído un 4,6%. La cuesta descendente se explica por los excedentes de producción industrial, conjugados a la contracción del mercado inmobiliario y al creciente endeudamiento del país.

El resultado de mayo sorprendió al mercado, dado que los analistas consultados por la agencia Bloomberg News pronosticaban en promedio un retroceso de 6,8% de las importaciones. Una sorpresa tanto mayor cuanto que en abril el monto de las importaciones había sufrido un derrumbe de casi un 11%.

Las exportaciones cayeron por su lado un 4,1% interanual, hasta los 181.100 millones de dólares, después de haber retrocedido un 1,8% en abril. El país obtuvo en consecuencia un superávit comercial de 50.000 millones de dólares en mayo, frente a 45.500 millones en abril.

Las exportaciones chinas registraron retrocesos en ocho de los diez últimos meses, en consonancia con la ralentización del país, que ostenta sus tasas de crecimiento económico más bajas del último cuarto de siglo.

- Demanda interna y precios de materias primas -

El contraste entre la estabilización de las importaciones y la nueva caída de las exportaciones "sugiere una mejora de la demanda interna, así como un alza de precios de las materias primas, con una subida de 12% del precio del barril de petróleo en un mes", observó Yang Zhao, experto de Nomura.

El monto de las importaciones solo debería subir en los próximos meses, debido a que el punto de comparación son los precios de 2015, en plena depresión.

Pero los volúmenes de mercancías importadas también muestran mejoras y "dan una idea adecuada de la demanda real", afirma Julian Evans-Pritchard, de la consultora Capital Economics.

De hecho, las importaciones chinas de cobre registraron en mayo un aumento interanual de 19%, las de petróleo un 39% y las de carbón un 33%.

Unos datos que aliviarán sin duda a los países para los cuales la demanda china de materias primas se ha vuelto sustancial en la última década, desde Chile y Brasil a Australia, pasando por Nigeria.

- El acero, fuente de discordia -

El gobierno chino acentuó en meses recientes sus esfuerzos de reactivación presupuestaria y mantuvo políticas monetarias sumamente flexibles, para incentivar la actividad económica.

Esas medidas parecen producir sus primeros efectos: la producción industrial volvió a aumentar ligeramente en mayo por tercer mes consecutivo y los precios de bienes inmobiliarios siguen recuperándose, confirmando un rebote del sector clave de la construcción.

Pero aún la apuesta no está ganada: los excedentes de producción siguen siendo importantes, las reformas estructurales cojean y el crecimiento del PIB se sigue desacelerando (+6,7% en el primer trimestre).

"La concentración de la recuperación en los sectores de infraestructura y de la construcción obligará a las autoridades a mantener sus medidas de apoyo", pese al alto nivel de endeudamiento y a,os riesgos financieros que suponen, estiman los analistas de la consultora Bloomberg Intelligence. Esos factores deberían en cambio sostener las importaciones.

El Gobierno trata de equilibrar el modelo tradicional de crecimiento basado en las exportaciones mediante un desarrollo de los servicios, de las nuevas tecnologías y de la demanda interna. Pero la reconversión es difícil y a menudo bajo fuerte presión.

EEUU pidió esta semana a China que cumpla con sus promesas de reducir las sobrecapacidades de sus plantas de acero, que "falsean y perjudican" el mercado mundial.

Pero las exportaciones siderúrgicas chinas volvieron a aumentar un 2,4% en mayo, totalizando 9.420 millones de toneladas. Paralelamente, crecieron un 22% las importaciones chinas de mineral de hierro, un insumo básico de la producción de acero.

Pekín se ha comprometido a eliminar de aquí a 2020 unos 100 de los 150 millones de toneladas de sus sobrecapacidades siderúrgicas, lo que implicaría la eliminación de 500.000 empleos.

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AFP