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Un operario trabaja en una refinería de petróleo en Nasiriya, en Irak, el 30 de octubre de 2015

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La caída de los precios del petróleo dejará de estimular con fuerza el consumo de 'oro negro' el próximo año, según la Agencia internacional de energía (AIE), que augura una elevada oferta de crudo y riesgo de cotizaciones más a la baja.

La AIE mantuvo el viernes su previsión de demanda mundial de petróleo para 2015, que será de 94,6 millones de barriles diarios (mbd), en alza de 1,8 mbd respecto al año anterior. Pero para 2016, el aumento de la demanda será menor, de +1,2 mbd a 95,8 mbd, indica este organismo en su informe mensual sobre petróleo.

Entretanto, la decisión la semana pasada de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de mantener su actual nivel de producción, hizo que los precios del barril cayeran por debajo de los 40 dólares --contra 100 en junio de 2014--, algo inédito desde principios de 2009.

Pero la AIE asegura que "el consumo (de petróleo) alcanzó un tope en el tercer trimestre (de 2015) y el crecimiento de la demanda se ralentizará (...)", ya que la influencia de la caída de los precios sobre el consumo "empieza a desaparecer".

En efecto, la demanda de petróleo está muy vinculada al crecimiento económico: aunque el PIB mundial vaya a crecer un poco más en 2016 que en 2015, las previsiones tienden a ser revisadas a la baja debido a la ralentización económica en los países emergentes.

"Un contexto macroeconómico excepcionalmente precario también puede reducir la previsión para 2016" de demanda de petróleo, alega la AIE. El organismo recuerda que un endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos podría tener efectos negativos en las economías emergentes, muchas de ellas grandes consumidoras de crudo.

Al mismo tiempo, la AIE elevó su previsión de demanda de petróleo en China para el próximo año, debido al aumento mayor de lo previsto de las ventas de automóviles. Ello aumentará el consumo de gasolina y refleja un cambio en las orientaciones económicas del gigante asiático, más basado ahora en el consumo interno que en las exportaciones.

- Oferta abundante -

En lo referente a la oferta, el mercado sigue saturado, sobre todo tras la decisión de la OPEP de mantener su nivel de producción.

La OPEP tiene una producción oficial de 30 mbd, aunque de hecho llegó en noviembre a 31,7 mbd, lo que supone casi una tercera parte de la producción mundial, de 96,9 mbd.

La estrategia de Arabia Saudita, líder de la OPEP, que inunda el mercado de petróleo para defender sus cuotas de mercado frente a los hidrocarburos de esquisto norteamericanos, más costosos de producir, "está coronándose de éxito" según la AIE.

Los consecuentes "precios bajos están poniendo un freno a la producción de los países no miembros de la OPEP", entre ellos Estados Unidos y sus hidrocarburos de esquisto, constata la AIE.

A todo ello se añadirá la posible llegada al mercado, el próximo año, del crudo de Irán --otro influyente miembro de la OPEP-- tras el levantamiento de las sanciones internacionales contra la República Islámica.

Este informe de la AIE que confirma la abundancia de oferta de crudo para el próximo año provocaba este viernes otra caída en las cotizaciones del petróleo.

Hacia las 17H00 GMT en Londres, el barril de Brent del mar del Norte perdía 1,69 dólares a 38,04 dólares. En los intercambios electrónicos del New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de "light sweet crude" (WTI) perdía 96 centavos a 35,80 dólares.

AFP