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Escombros de una casa en la capital de Yemen, Saná, controlada por los rebeldes hutíes, el 11 de agosto de 2016, tras ser alcanzada por un ataque aéreo atribuido a la coalición árabe

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La coalición árabe que apoya al gobierno en el conflicto de Yemen negó este domingo haber bombardeado una escuela en el norte del país y aseguró que su única incursión de la víspera tuvo por blanco un campo de entrenamiento de los rebeldes chiíes hutíes.

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) afirmó este domingo que 10 niños murieron y otros 28 resultaron heridos en ataques aéreos contra una escuela coránica de Haydan, en la provincia septentrional de Saada, controlada por los rebeldes hutíes.

Unicef confirmó el bombardeo aéreo contra una escuela del norte de Yemen y la muerte de varios niños, al tiempo que llamó a los bandos a no atacar civiles.

Sin embargo, la coalición árabe, dirigida por Arabia Saudí, afirmó que el blanco del ataque fue un campo de entrenamiento, donde los rebeldes forman, a su juicio, niños soldados.

"Utilizan a los niños como reclutas", dijo a AFP el general saudí Ahmed al Asiri, desmintiendo que una escuela fuera el blanco de la coalición.

"Habríamos esperado que, en lugar de ir a llorar a los medios, MSF tomara medidas para detener el reclutamiento de niños durante las guerras", dijo el general Al Asiri.

Según él, el ataque aéreo mató al responsable del campo Abu Yahya Abu Rabaa y a un número indeterminado de rebeldes chiíes hutíes.

"Nuestra pregunta es la siguiente: ¿Qué hacen niños allí?", se preguntó el general, que acusa a los rebeldes de "reclutar niños y de utilizarlos como exploradores, guardias, mensajeros y combatientes".

Los hutíes chiíes, oriundos del norte de Yemen y aliados del expresidente Ali Abdalá Saleh, se levantaron contra el poder del presidente Abd Rabo Mansur Hadi en 2014 y conquistaron amplios sectores del país, entre ellos la capital, Saná.

En marzo de 2015, la monarquía suní de Arabia Saudí, que acusa a los hutíes de tener vínculos con su rival chií, Irán, encabezó una coalición militar árabe, cuyo objetivo es frenar la progresión de los rebeldes mediante bombardeos aéreos, especialmente.

Desde entonces, esta guerra ha dejado más de 6.400 muertos y 30.000 heridos, entre ellos numerosos civiles.

- Menos de 15 años -

La coalición y Arabia Saudí están acusadas a menudo de cometer "abusos" contra los civiles.

"Vimos 10 niños muertos y 28 heridos, todos menores de 15 años, víctimas de ataques aéreos en una escuela coránica de Haydan", dijo una portavoz de MSF, Malak Shaher.

Un portavoz de los rebeldes hutíes, Mohamed Abdelsalam, denunció un "crimen odioso" y difundió en Facebook fotos y vídeos de cuerpos de niños amortajados.

La polémica sobre este bombardeo en el norte de Yemen llega tras un recrudecimiento de los combates que se produjo desde la suspensión el 6 de agosto de las negociaciones en Kuwait.

"Debido a la intensificación de la violencia en Yemen la semana pasada, la cantidad de niños muertos o heridos en bombardeos aéreos, o por la explosión de minas, aumentó en forma significativa", lamentó Unicef.

A principios de agosto, Naciones Unidas acusó a todos los bandos de cometer "violaciones del derecho humanitario".

En junio, la ONU inscribió a la coalición árabe en una lista negra de gobiernos y entidades que no respetan los derechos de los niños, después que un informe concluyera que era responsable de la muerte del 60% de los 785 niños fallecidos en Yemen el año anterior.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, acusó a Arabia Saudí de amenazar con reducir sus financiación a los programas de Naciones Unidas a causa de esta lista negra.

La coalición admitió el 4 de agosto "incumplimientos" del derecho humanitario en dos bombardeos en 2015, contra un complejo residencial en Moja (65 muertos según Human Rights Watch -HRW) y contra un hospital gestionado por MSF en el norte.

Desde la reanudación de los combates a gran escala el pasado martes, los rebeldes multiplicaron los disparos de misiles contra el sur de Arabia Saudí. El último, lanzado contra una base militar, fue interceptado el sábado por la noche, según la coalición.

Asimismo, en el sur de Yemen, las fuerzas gubernamentales entraron el domingo en Zinjibar, capital de la provincia de Abyan que estaba en manos de Al Qaida desde hacía meses.

Esta organización yihadista extremista aprovecha la guerra para reforzar su presencia en el sur del país, al igual que el grupo Estado Islámico (EI).

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AFP