Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El yihadista malí Ahmad al Faqi al Mahdi comparece el 30 de septiembre de 2015 ante la Corte Penal Internacional, en La Haya. La CPI consideró que causó daños por valor de 2,7 millones de euros al ordenar la destrucción de los mausoleos de Tombuctú

(afp_tickers)

La Corte Penal Internacional (CPI) consideró este jueves que el yihadista malí Ahmad al Faqi al Mahdi causó daños por valor de 2,7 millones de euros al ordenar la destrucción de los mausoleos de Tombuctú en 2012 y exigió indemnizar a las víctimas.

"La cámara ordena indemnizaciones individuales, colectivas y simbólicas para la comunidad de Tombuctú, reconoce que la destrucción de los edificios protegidos causó el sufrimiento a personas en todo Malí y en la comunidad internacional y considera a [Ahmad al Faqi al] Mahdi responsable de la indemnización por valor de 2,7 millones de euros", declaró el juez Raul Cano Pangalangan al leer su decisión.

El tuareg Mahdi había sido condenado en septiembre a nueve años de cárcel por "dirigir de forma intencionada ataques" contra la puerta de la mezquita Sidi Yahia y contra nueve de los mausoleos de Tombuctú, inscritos en el patrimonio mundial de la UNESCO.

Aunque el yihadista no pueda pagar la cantidad reclamada, la Corte "no está de acuerdo con que [su] indigencia (...) tenga un impacto en la orden de indemnización" y anima al Fondo para las víctimas, un órgano independiente financiado por contribuciones públicas y privadas, a "completar cualquier indemnización individual o colectiva" y a recaudar dinero para tal fin.

El Fondo, creado en 2004, y que recibe contribuciones voluntarias de los gobiernos miembros de la CPI, de organizaciones internacionales y de particulares, debe presentar antes del 16 de febrero próximo un proyecto para proceder a esas indemnizaciones.

Mahdi, nacido hacia 1975, era miembro de Ansar Dine, uno de los grupos yihadistas vinculados a Al Qaida que controlaron el norte de Malí durante cerca de 10 meses en 2012, antes de ser expulsados en su mayoría por una intervención internacional iniciada en enero de 2013 por Francia.

Mahdi, en tanto que jefe de la Hisbah, la brigada islámica de buenas costumbres, ordenó y participó en los ataques contra los mausoleos de esta ciudad fundada a partir del siglo V por las tribus tuareg y que se convirtió en gran centro intelectual del islam.

- Tres categorías de daños -

Tres categorías de daños han sido identificados por la CPI, que tiene su sede en La Haya: "el daño a los edificios históricos y religiosos atacados, las pérdidas económicas indirectas y el perjuicio moral".

La indemnizaciones colectivas deben "permitir la rehabilitación de los sitios" y que "la comunidad de Tombuctú en su conjunto se recupere de las pérdidas financieras (...) así como del impacto emocional padecido por el ataque".

Además, las personas cuyos ingresos dependían exclusivamente de los lugares atacados se beneficiarán de indemnizaciones individuales, consideradas prioritarias por la Corte.

La CPI exigió asimismo la publicación en versión electrónica de las disculpas que hizo Mahdi al iniciarse su juicio en agosto de 2016, al considerarlas "sinceras, inequívocas y llenas de empatía".

Mahdi, tras haberse declarado culpable, pidió en efecto perdón a su pueblo por haber destrozado los monumentos con picos y azadas y afirmó estar "lleno de remordimientos".

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP