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La fachada de la sede de la Reserva Federal de EEUU, el 19 de marzo del año 2005 en Washington

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La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos dio este miércoles luz verde a los grandes bancos para que distribuyan dividendos, tras salvar los tests anuales de resistencia instaurados tras la crisis financiera de 2008.

Esta es la primera vez desde la instauración de los tests que la Fed no hace objeciones a los planes de los bancos.

La decisión refleja la mejorada solidez de las entidades tras años de acumular capital luego de la crisis de 2008, dijeron funcionarios de la Fed.

El banco Capital One Financial Corporation obtuvo sin embargo un permiso condicional y deberá presentar antes de fin de año un nuevo plan de distribución de ganancias.

Un total de 34 bancos fueron sometidos a una nueva fase de tests para evaluar si tienen suficiente solidez como para sortear una crisis.

El gobernador de la Fed, Jerome Powell, dijo en una nota estar "complacido" por que los bancos "alcanzaron saludables niveles de capital y mejoraron más que sustancialmente sus procesos de planificación de capital".

Se espera que los resultados de los tests habilitaran jugosos dividendos en grandes instituciones bancarias como Bank of America, Morgan Stanley o incluso Wells Fargo, que estuvo envuelto en una trama de cuentas falsas.

Los tests de resistencia fueron pensados para examinar si los llamados bancos "sistémicos" -los considerados cruciales para la estabilidad financiera- pueden salir airosos de crisis como la de 2008.

La primera parte de los tests, cuyos resultados se conocieron la semana pasada, mostró que los 34 bancos examinados podrían hacer frente a un escenario económico en el que el desempleo fuera de 10% y los valores de los bienes raíces se depreciaran 35%.

La segunda fase de pruebas fueron revisiones cualitativas y cuantitativas de los bancos.

En el caso de Capital One, se aprobó su distribución de utilidades pero se indicó que ese banco mostró "debilidades materiales en sus prácticas de planificación", dijo la Fed.

La entidad mencionó entre esas debilidades algunos controles internos.

Inicialmente se pensaba que American Express tendría problemas pues se creía que carecía de suficiente capital para hacer frente a una crisis. Sin embargo ese banco salió airoso tras presentar modificaciones a sus planes de pago, dijo la Fed.

El año pasado, el alemán Deutsche Bank y el español Santander no superaron los tests por segunda vez consecutiva mientras que Morgan Stanley tuvo luz verde condicional.

En relación a 2009, cuando comenzaron a realizarse estos tests, casi que se duplicó el nivel acumulado de fondos propios de los 34 bancos pues pasaron de 5,55% a 12,5%, señaló la Fed. En dinero, eso corresponde a 1.250 millones de dólares de capital contra 750 millones anteriores.

AFP