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Varios reclutas de la futura Guardia Presidencial marchan durante un entrenamiento el 11 de julio de 2017 en un centro de formación en Gharyan, en el oeste de Libia

(afp_tickers)

Un centenar de jóvenes saltan, trepan y reptan en un centro de formación de Gharyan, en el oeste de Libia, donde las autoridades intentan formar la primera fuerza regular desde la caída del régimen de Muamar Gadafi, en 2011.

Al lado, se improvisó un pequeño campo de entrenamiento para formar a los futuros soldados.

"Esta formación de base marca nuestro paso de la vida civil a la vida militar", explica Isam Abu Gnima, uno de los soldados de la primera promoción de la Guardia Presidencial en formación.

Este joven, de 28 años y con dos esposas, cuenta que perdió dos hijos durante la revuelta popular de 2011. Decidió integrar la Guardia Presidencial para "terminar con las milicias que destruyeron el país".

"Queremos pasar a una nueva etapa: la de la construcción del Estado. Creo que la Guardia Presidencial es un muy buen proyecto para comenzar a construir las instituciones", explica.

Las autoridades de transición que se han sucedido desde 2011 han sido incapaces de formar un ejército, una policía y, por lo tanto, de reinstaurar la seguridad en un país tomado por cientos de milicias.

Desde hace algunos meses, el Gobierno de Unidad Nacional (GNA), respaldado por la comunidad internacional, intenta formar esta Guardia Presidencial que deberá, entre otras cosas, proteger a los miembros del Gobierno, las instituciones públicas y las misiones diplomáticas.

- Buenos salarios -

"La comunidad internacional quiere ayudarnos pero, ante la presencia de las milicias, no ha encontrado unas instituciones en las que apoyarse", explica el coronel Adnan al Turki, portavoz de la Guardia Presidencial.

Turki se expresa ante los 200 soldados de la promoción, reunidos en una sala de este centro de formación de Gharyan, 85 kilómetros al sur de Trípoli.

Para motivarlos, les promete "buenos salarios y primas", además de formaciones en el extranjero.

Se espera que la Guardia Presidencial, que se supone que será el núcleo duro de los futuros ejército y policía libios, tenga siete brigadas. La primera promoción cuenta con unos 600 futuros soldados y agentes repartidos en tres centros de formación en Gharyan, Trípoli y Misrata (oeste), explica el coronel Salá al Triki.

Para empezar, la Guardia Presidencial ya cuenta con 500 combatientes operativos reclutados entre los grupos armados para garantizar principalmente la protección del aeropuerto internacional de Trípoli, según el general Mohamad Shtiba.

El GNA recuperó hace poco el control de este aeropuerto, que fue destruido en 2014 tras haber expulsado de allí a milicias rivales.

"Ahora intentamos integrar a los milicianos de manera individual con sólo dos meses de formación, principalmente para inculcarles lo básico de la disciplina militar. La mayoría de ellos realizaron el servicio militar y están curtidos en el combate", asegura el general Shtiba.

Desde 2011, las autoridades de transición han intentado en numerosas ocasiones integrar a las milicias en las fuerzas regulares. Con ese objetivo, se formó a miles de combatientes en Libia y en el extranjero.

Pero esos milicianos, que cambian su lealtad como quien cambia de camisa, al final acaban uniéndose a milicias formadas en base a cuestiones regionales, tribales o religiosas.

"No vamos a cometer los mismos errores", promete el general Shtiba, sin explicar cómo.

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AFP