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Un activista exhibe una camiseta pidiendo el fin de las ejecuciones, en una acción de protesta ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Washington, el 29 de junio de 2016

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La hija de un hombre muerto en 1999 pidió clemencia para su homicida, Kenneth Williams, quien será ejecutado el jueves por la noche en el capítulo final de una serie de ejecuciones que tuvo lugar este mes en Arkansas.

Kayla Greenwood, hija de la víctima mortal Michael Greenwood, envió la mañana del jueves una carta al gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, en la que le ruega que perdone la vida al condenado porque esto sólo significará "más sufrimiento".

Williams es el último de los ocho reos de la apretada agenda de ejecuciones que había previsto Hutchinson para este mes. De ellos, cuatro lograron postergar la pena capital y tres recibieron la inyección letal.

"Kenneth Williams mató a mi padre y, esta noche, él será ejecutado. Escribo en nombre de mi familia para pedirle que perdone la vida de Williams", escribió Kayla Greenwood en la carta dirigida al gobernador.

"Sería deshonesto decir que esto es algo fácil de hacer. No lo es. Cuando nos quitó a nuestro padre, Williams nos causó a todos mucho daño. Aún lo extrañamos y aún sufrimos".

Williams, hoy de 38 años, fue responsable de cuatro muertes. En 1998 fue sentenciado a cadena perpetua por la violación y asesinato de la joven Dominique Hurd. Al año siguiente escapó de la cárcel y en el proceso mató a un granjero llamado Cecil Boren, por cuya muerte el fugitivo fue condenado a cadena perpetua en el año 2000.

Durante su fuga en una camioneta robada, Williams estrelló el vehículo que conducía y mató a Michael Greenwood, el padre de Kayla. En la cárcel, admitió haber cometido un cuarto asesinato.

"Su ejecución no traerá a mi padre de regreso", escribió la joven de 21 años, "sino que causará más sufrimiento".

Kayla Greenwood detalló en la carta que la hija de Williams, Jasmine, estaba recaudando fondos para poder visitar a su padre antes de su ejecución.

"Mi familia pagó el vuelo de Jasmine y de su hija, las recogió en el aeropuerto y las llevó a la prisión", narró Kayla.

"Ver a Jasmine abandonar la prisión sabiendo que probablemente había dicho el último adiós a su padre, me partió el corazón (...) Si Williams es ejecutado, su pérdida, su dolor, serán tan reales como el mío".

En la carta, la joven explica que ella y su familia no pudieron atestiguar en una audiencia en la que se pedía clemencia para Williams, y que ahora quieren tener la oportunidad de hacerlo.

Paralelamente, los abogados del reo -cuya ejecución está prevista para las 19H00 hora local-, pidieron al gobernador que postergue la ejecución, argumentando que Williams es intelectualmente discapacitado y por tanto inelegible para la pena de muerte.

AFP

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