Navigation

La hija del premio Sájarov, Ilham Tohti, no sabe si su padre "está vivo"

Jewher Ilham recibe el premio sajárov en nombre de su padre, el economista y defensor de los derechos humanos uigur Ilham Tohti, el 18 de diciembre de 2019 en el Parlamento Europeo, en la ciudad francesa de Estrasburgo afp_tickers
Este contenido fue publicado el 18 diciembre 2019 - 12:52
(AFP)

La hija de Ilham Tohti, profesor universitario uigur encarcelado en China por "separatismo", no sabe si "está aún vivo", aseguró Jewher Ilham a la AFP antes de recibir en nombre de su padre el premio Sájarov a la libertad de conciencia, concedido por la Eurocámara.

Tohti, de 50 años, al que Pekín considera como un "terrorista", fue condenado en 2014 a cadena perpetua. Un año antes, fue detenido por primera vez en el aeropuerto de Pekín cuando se disponía a viajar hacia Estados Unidos invitado por la universidad de Indiana.

Su hija mayor, que lo acompañaba, sí pudo viajar y vive allí desde entonces.

PREGUNTA: ¿Sabe cómo se encuentra su padre actualmente?

RESPUESTA: La última vez que escuché hablar de mi padre fue en 2017, también la última que se le permitió recibir una visita de su familia (...) Estaba en régimen de aislamiento, pero desde entonces no sabemos nada. Yo no sé si está vivo todavía. Yo quiero saber únicamente cómo está, pero nadie está autorizado a visitarlo.

Me dijeron que uno de los recientes galardonados con el premio Sájarov acaba de ser liberado de prisión [el cineasta ucraniano Oleg Sentsov]. Espero que ocurra lo mismo con mi padre. No se merece pasar ni un día más en prisión.

P: Pekín condenó a su padre por "separatismo". ¿Deseaba él más autonomía para la provincia de Xinjiang (región del noroeste de China poblada principalmente por uigures de mayoría musulmana)?

R: Mi padre nunca dijo una palabra sobre una separación del país. El gobierno chino no puede presentar ninguna prueba de ello.

La mayoría de la gente no sabe quiénes son los uigures y cómo somos. Mi padre creó un sitio web para convertirlo en una plataforma de intercambio y discusión entre uigures, chinos y otras minorías. Pero esto llamó la atención del gobierno chino. Amenazaron con cerrar el sitio, pero mi padre se negó. Lo amenazaron muchas veces.

El gobierno no quería que existiera tal plataforma, no quiere que los ciudadanos estén informados, acusaron a mi padre de haberlos criticado, pero él no criticaba, sino que informaba de hechos y hacía propuestas para mejorar la situación de los uigures.

P: ¿Cómo es la vida de los uigures en China?

R: El miedo. Todo el mundo vive con miedo. Ya no hay un sentimiento de paz, de alegría, eso ya no existe. El gobierno chino dice que asegura la existencia de una sociedad feliz después de colocar a estas personas en centros de reeducación. No estoy de acuerdo. ¿Cómo se puede ser feliz si se está lejos de su familia?

Yo estoy viva y con buena salud, pero ¿soy feliz? No, no lo soy y, yo no formo parte de ningún bando.

Me gustaría mucho vivir de nuevo en China. Echo de menos a mi familia, la cocina, todo. Si no corriera el riesgo de ser asesinada, apuñalada en la calle o enviada a un campo de prisioneros, me encantaría volver.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.