Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Trabajadores de la mina de cobre Escondida en huelga indefinida, que iniciaron el 9 de febrero, para exigir aumentos salariales en Antofagasta, Chile, el 20 de febrero de 2017

(afp_tickers)

Sin acuerdo culminó este lunes en Antofagasta la primera reunión de conciliación del gobierno chileno en el conflicto entre la empresa explotadora de la mina Escondida, la angloaustraliana BHP Billiton, y sus trabajadores, que en respuesta mantendrán la huelga iniciada hace 12 días.

La reunión, en la que estuvieron presentes representantes de la empresa y del sindicato bajo la mediación de la Dirección del Trabajo de Antofagasta, se prolongó por más de dos horas, pero sin novedades que permitan levantar la paralización del mayor yacimiento productor de cobre del mundo, con 5% de la oferta mundial del metal.

"La reunión quedó en nada, la compañía continúa con su intransigencia, por lo tanto no hay nada que conversar, seguimos en huelga", dijo a la AFP Carlos Allendes, vocero del sindicato que reúne a los más de 2.500 trabajadores en huelga.

Consultada por la AFP, BHP Billiton declinó hacer comentarios sobre el resultado de la mediación.

Durante la tarde, la empresa envió un comunicado en el que acusó a los huelguistas de demorar la entrada de personal encargado de ejercer servicios básicos, coordinación y mantener los servicios mínimo de la mina.

"Mientras continúen los bloqueos, siguen sin darse las condiciones de legalidad mínimas que permitan retomar el diálogo con respeto”, indicó Patricio Vilaplana, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Minera Escondida, según la misiva.

La negociación se frenó cuando la principal accionista de Escondida, ubicada a 3.100 metros de altitud en el desierto de Atacama (norte), planteó reducir algunos beneficios conseguidos por los mineros en momentos de bonanza del metal rojo, cuando una tonelada de cobre fino se pagaba casi el doble que en la actualidad.

La respuesta de los trabajadores fue iniciar una lucha por mantener beneficios como ayudas a la educación o la salud, que los nuevos empleados disfruten de dichos beneficios y no subir la producción a costa del tiempo de descanso.

Además reclaman un bono de unos 39.000 dólares que compensaría lo que han ido perdiendo en estos años, mientras que la mina ofrece 12.400 dólares de bono para volver a la actividad.

Con la mina paralizada, el mercado mundial de cobre mira con ansiedad a Chile y el país sudamericano espera también en vilo la definición de una huelga que podría ser modelo para la negociación en otras minas del país.

AFP