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Un hombre observa hojas de tabaco en una plantación a 150 km de Managua, el 18 de enero de 2017

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Hace 17 años la familia de Isabel Ramos abandonó el empobrecido pueblo de Murra para trabajar en la vigorosa industria del tabaco en Estelí, en el norte de Nicaragua, donde se producen puros apetecidos en todo el mundo.

Ella, tres hermanos y sus padres encontraron en las tabacaleras nacionales y extranjeras que operan en la zona un medio de subsistencia que les genera cerca de 900 dólares al mes para sostener a la familia.

"Si no fuera por el tabaco estaría trabajando como cocinera" por 50 dólares al mes, dice a la AFP Isabel, de 31 años, mientras cuenta los 4.000 capotes -hojas para armar puros- que debe ordenar a diario en la empresa estadounidense Oliva Cigars.

"Son montones de gente" las que huyen de la pobreza de sus comunidades para trabajar en las fábricas y plantaciones de tabaco de Estelí, explica la obrera, madre de dos adolescentes de 15 y 17 años.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco es "uno de los principales factores de riesgo de varias enfermedades" pulmonares y cardiovasculares.

Sin embargo, en Estelí les da el sustento a miles de personas.

La industria tabacalera ocupa a unas 35.000 personas en el norte de Nicaragua, muchas veces a familias enteras.

La industria ha dinamizado el sector de la construcción, el comercio y el turismo de Estelí, convertido en uno de los centros económicos más importantes del país más pobre de América Central.

- Migración campesina -

Muchos nicaragüenses han optado por migrar a trabajar en Estelí, mientras que otros viajan diario desde sus comunidades en autobuses o viven en los albergues de las tabacaleras con sus familias.

"Aquí tengo chance de trabajar y reunir dinero para hacer una casa", dice a la AFP Sergio Gadea, de 25 años, quien llegó hace un año con su esposa de 16 años del norteño municipio de Palacagüina.

En "mi familia somos ocho trabajando" en la industria, dice la 'rolera' Naksara Ochoa, de 24 años, quien liga puros en una fábrica mientras escucha reguetón junto a otros jóvenes que trabajan sin levantar la mirada.

"Nosotros queremos reunir dinero para hacer una casa y después irnos a nuestro" pueblo, sostiene Yasmina Cruz, de 47 años, quien labora desde hace 18 años en una finca tabacalera con su marido.

Mientras que Moisés, de 27 años, originario del municipio aledaño de Condega, lleva cuatro años trabajando para ahorrar y estudiar ingeniería agropecuaria los fines de semana.

- Sabor cubano -

Nicaragua es uno de los principales productores de tabaco en el continente, afirma a la AFP el presidente de la Cámara Nicaragüense de Tabacaleros, Juan Ignacio Martínez.

En la cadena productiva, que abarca el cultivo, curación, fermentación y elaboración artesanal de puros, participan 27 grandes tabacaleras de capital estadounidense europeo y nicaragüense, y 60 pequeñas.

Nicaragua exportó el año pasado cerca de 200 millones de dólares en tabaco, 10% más que en 2015, a 78 países, principalmente a Estados Unidos, dice Martínez.

El 90% de las exportaciones corresponden a puros Premium y 10% a tabaco en rama, de menor calidad.

"Muchas de las empresas que están acá son de familias que emigraron de Cuba", contó Martínez.

Afirma que en Nicaragua, "la calidad del suelo de origen volcánico es muy apta para cultivar cualquier cosa, especialmente la hoja de tabaco que (aquí) crece grande, con mucho sabor y con un buenísimo aroma que gusta mucho al fumador".

Las plantaciones se cultivan en los frescos llanos de la cordillera que rodea a Estelí, donde cada año a mediados de enero se celebra el festival tabacalero "Puro sabor", que este año reunió a 400 catadores y compradores.

"El puro nicaragüense tiene una receptividad muy grande, un aroma espectacular", dice a la AFP el empresario de origen cubano Néstor Plasencia durante la festividad en su finca.

El gerente general de Tabacos Cubanica, de la marca Padrón Cigars, el cubanoestadounidense Gabriel Fernández, cuenta que su familia, originaria de Pinar del Río --la meca del tabaco cubano--, fue una de las primeras que se asentó en Estelí para desarrollar la industria, que ha sobrevivido "al paso de guerras, ciclones, terremotos, de todo".

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AFP