Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El ministro brasileño de Finanzas Henrique Meirelles el 7 de julio de 2016 en Brasilia

(afp_tickers)

Los precios se desaceleraron en Brasil en junio al marcar una variación de 0,35%, menos de la mitad que el mes pasado, y acumula 8,84% en la medición a doce meses, en momentos en que el país atraviesa una profunda recesión, revelaron el viernes datos oficiales.

La inflación, que en mayo había sido de 0,78%, suma un 4,42% en lo que va del 2016, y ya está cerca del centro de la meta anual de 4,5% (más o menos 2 puntos), según datos divulgados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, estatal).

En el primer semestre del año pasado los precios acumulaban un alza de 6,17%.

La firmeza de los precios coincide con una honda recesión económica iniciada en el segundo trimestre del 2015, año en que el PIB se contrajo 3,8% y que proyecta arrastrarse al 2016.

Pese al enorme déficit fiscal, una caída de la recaudación impositiva y una tendencia creciente en el desempleo, el gobierno estimó el jueves que la economía volverá a crecer en 2017: un modesto 1,2%. Durante el primer trimestre del año, el PIB se achicó un 0,3%.

El aumento de los precios en junio fue impulsado por el costo de los alimentos y bebidas, que saltó 0,71%, y por el de salud, que creció 0,83%.

Analistas del mercado consultados por el banco central esperan que el año cierre con una inflación de 7,27%, por encima del techo de la meta oficial de 6,5%.

La entidad rectora del sistema financiero brasileño es más optimista y espera una tasa de 6,9%. En su último informe trimestral, el banco central proyectó que los precios aumentarán 4,7% en 2017.

Brasil terminó el año pasado con una inflación de 10,67%, la mayor en 13 años, que se conjugó con la mayor caída del PIB en 25 años.

Según los operadores del mercado, la economía brasileña se contraerá 3,35% en 2016 y el país tendrá su primer bienio recesivo desde la década del 30.

A un mes del inicio de los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro, Brasil enfrenta graves problemas económicos y políticos, con la presidenta Dilma Rousseff suspendida y al borde de perder su mandato en un juicio político, acusada de haber violado la Constitución al autorizar gastos sin la aprobación del Congreso.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP