Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Dos operarios trabajan en una cadena de montaje de la fábrica de automóviles Nissan en Resende, a unos 160 km de Río de Janeiro, el 3 de febrero de 2015

(afp_tickers)

La inflación a 12 meses en Brasil alcanzó los dos dígitos y se situó en el 10,48% en noviembre, su mayor nivel en 12 años, según cifras oficiales divulgadas este miércoles.

El índice de precios al consumo más que duplica el centro de la meta oficial del Gobierno, de 4,5%, y solo es superado por la inflación interanual de noviembre de 2003, que fue de 11,2%, informó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

En lo que va del año, de enero a noviembre, la inflación acumulada es de 9,62%, la mayor para el periodo desde 2002, cuando alcanzó un 10,22%. En el mes de noviembre el índice fue de 1,01%, también el mayor desde el mismo mes de 2002.

El principal impacto en la inflación fue el efecto retardado del alza de los precios de los combustibles decretada el 30 de setiembre por Petrobras y autorizada por el gobierno, que acostumbra a subsidiarlos para controlar la inflación. El valor del litro de gasolina al consumidor subió 8,42% entre octubre y noviembre.

Otros de los ítems que pesaron en la subida de la inflación fueron los gastos en alimentos y bebidas, con un alza de 1,83%.

"La tasa de este año acarrea varios reajustes de ítems importantes en el presupuesto, de cuentas que pesan mucho en el bolsillo de las familias como energía, agua y saneamiento, cuyos precios estuvieron muchos años por debajo de la inflación", dijo Eulina Nunes, coordinadora del índice de precios del IBGE, citada por el portal G1 de Globo.

El mercado aguarda que el 2015 cierre con una inflación del 10,44% y que la economía se contraiga un 3,5%, según el último informe Focus del Banco Central, que consulta semanalmente a un centenar de operadores.

Brasil atraviesa una severa recesión económica desde el segundo trimestre que, según todos los pronósticos, se arrastrará durante todo el 2016. Si esto se confirma, será la más larga contracción de la economía de Brasil desde la 1930-31.

AFP