Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Unos inversores miran las pantallas que muestran los movimientos del mercado, el 28 de julio de 2015 en Pekín

(afp_tickers)

Tres de las principales empresas chinas de corretaje anunciaron ser investigadas por las autoridades de regulación, lo que provocó este viernes un derrumbe de las Bolsas locales, en plena ofensiva de Pekín contra irregularidades en el sector financiero.

Cinco meses después de la espectacular debacle de las bolsas chinas, en 24 horas tres firmas - Citic Securities el jueves, Guosen y Haitong el viernes- explicaron ser objeto de investigación por parte de la Comisión de regulación de los mercados financieros (CSRC).

La CSRC sospecha de la existencia de "infracciones reglamentarias" cuyo contenido no fue detallado. Las empresas dijeron que "colaboran activamente con las investigaciones" y que prosiguen sus operaciones.

Citic Securities, líder del sector en China, ya fue objeto de investigación en septiembre por un delito de iniciados.

Guosen Securities, octava sociedad de corretaje del país, era un objetivo anunciado: su presidente Chen Hongqiao fue hallado ahorcado el mes pasado en su domicilio, tras habérsele prohibido abandonar el país.

Haitong es la segunda mayor empresa de corretaje de China. El anuncio de investigaciones sobre estos tres gigantes provocó una fuerte caída de las bolsas chinas: Shanghai cayó este viernes un 5,48% y Shenzhen en torno a un 6%. Hong Kong perdió un 2%.

"El anuncio de estas investigaciones provocó de inmediato ventas de acciones masivas. Todo ello augura grandes problemas para estas firmas", indicó a la AFP Chen Xingyu, analista de Phillip Securities.

La acción de Citic Securities se hundió un 10% este viernes en Shanghai, igual que la de Guosen en Shenzhen, el máximo diario autorizado. Y muchos temen que otras sociedades de corretaje se vean también arrastradas.

- Intransigencia -

Las investigaciones de la CSRC forman parte de una amplia ofensiva de las autoridades chinas contra supuestos excesos en el sector financiero, tras el espectacular derrumbe de las bolsas chinas el pasado verano.

La bolsa de Shanghai, tras haber ganado un 150% en un año, llegó a perder un 40% en tres semanas a partir de mediados de junio, en un clima de pánico generalizado.

Impotentes para estabilizar a los mercados, las forzadas y torpes intervenciones del Estado -vía compras masivas de acciones- fueron muy criticadas.

Bajo presión, el gobierno de Pekín prometió entonces combatir "las nefastas ventas en corto al descubierto", las manipulaciones de precios y los delitos de iniciados, además de prohibir a los grandes accionistas vender sus participaciones.

La policía lanzó entonces investigaciones muy mediatizadas sobre transacciones supuestamente ilegales.

La autoridad anticorrupción -la poderosa Comisión de inspección disciplinaria del Partido Comunista- advirtió por su lado, a finales de octubre, que ampliaría sus investigaciones a los reguladores, a los operadores bursátiles y a las sociedades de corretaje.

Nadie se ha librado: el propio Yao Gang, vicepresidente de la CSRC, fue sometido a investigación por presuntos hechos de corrupción. ¿A que se debe este nuevo acceso de intransigencia por parte de las autoridades?

La búsqueda inicial de culpables del 'krach' bursátil se ha transformado en auténtica voluntad de sanear el sector, según Paul Gillis, profesor en la Pekin University. "Una importante etapa en la reforma de los mercados de capitales (que Pekín desea abrir) supone asegurarse que los poderosos 'insiders' no manipulan" financieramente, y que los mercados "no están falseados" subraya el experto, citado por Bloomberg News.

AFP